Dirigentes del sector pesquero advierten riesgos para los recursos hidrobiológicos y piden reforzar controles y transparencia ante el aumento de flotas extranjeras.
La presencia sostenida de buques poteros de origen chino en puertos de Chile ha generado preocupación en el sector pesquero local, que advierte posibles impactos sobre los recursos hidrobiológicos y la soberanía marítima del país. La alerta fue planteada por Osciel Velásquez, presidente de la Alianza Latinoamericana para la Pesca Sustentable y Seguridad Alimentaria, quien calificó como inusual y desproporcionado el número de embarcaciones que ingresaron durante el último año.
Según explicó el dirigente, se trata de una flota con alto poder de captura y antecedentes de comportamientos irregulares en distintas zonas del mundo, lo que incrementa el riesgo de sobreexplotación y prácticas que podrían vulnerar la normativa vigente.
Impacto en la pesca artesanal
Velásquez señaló que el ingreso mensual de decenas de buques calamareros extranjeros coincidió con una fuerte caída en las capturas de jibia por parte de la flota artesanal chilena. Este escenario, advirtió, pone en evidencia la necesidad de que el Estado priorice la defensa de los recursos pesqueros y refuerce las políticas de protección del mar.
Desde el sector artesanal se sostiene que la disminución de capturas no solo afecta la sostenibilidad del recurso, sino también el ingreso y la estabilidad económica de comunidades que dependen directamente de la actividad pesquera.
Solicitudes de información y fiscalización
Ante esta situación, el presidente de ALPESCAS informó que envió comunicaciones formales a la Dirección General del Territorio Marítimo y de Marina Mercante, al Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura y a la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura de Chile. En ellas solicitó información detallada sobre la normativa que autoriza el ingreso de estas embarcaciones asiáticas a puertos nacionales y sobre los mecanismos de control y fiscalización actualmente en aplicación.
El objetivo, indicó, es contar con mayor claridad respecto a las condiciones bajo las cuales operan estos buques y evaluar si los controles vigentes resultan suficientes para proteger los recursos marítimos del país.
Refuerzo del rol del Estado rector del puerto
Entre las propuestas planteadas, Velásquez destacó la necesidad de profundizar la aplicación del Acuerdo sobre Medidas del Estado Rector del Puerto, instrumento internacional del cual Chile es suscriptor. Esto implicaría realizar inspecciones portuarias estrictas a cada embarcación que arribe y asegurar que los informes resultantes sean de acceso público, como medida para fortalecer la transparencia y la confianza ciudadana.
Asimismo, propuso exigir la instalación de dispositivos de seguimiento satelital en cada buque potero que solicite servicios portuarios, bajo control directo de las autoridades pesqueras y navales. Según explicó, esta práctica ya se implementa en otras regiones y permite verificar de manera efectiva el cumplimiento de las regulaciones.
Sustentabilidad y soberanía marítima
“El mar es generoso, pero no podemos descuidar su control”, afirmó Velásquez, al subrayar que ninguna medida resulta excesiva cuando se trata de proteger el patrimonio marítimo. A su juicio, el desafío es equilibrar la apertura portuaria con una política firme de fiscalización que garantice la sustentabilidad de la pesca y la seguridad alimentaria.
El debate sobre la presencia de flotas extranjeras vuelve a poner en el centro la discusión sobre el rol del Estado, la protección de los recursos naturales y la necesidad de políticas públicas que aseguren el desarrollo sostenible del sector pesquero chileno.






