Cerro Verde eleva sus utilidades en 27.7% impulsada por precios del cobre y eficiencias operativas

La minera peruana cerró el tercer trimestre con sólidos resultados, destacando un crecimiento de doble dígito en ventas y márgenes, aunque analistas advierten que su valorización bursátil ya refleja estos avances.

Cerro Verde registró un desempeño sobresaliente al cierre del tercer trimestre de 2025, con ventas por US$ 1,215 millones, lo que representa un crecimiento interanual de 12.8%. Este resultado se explica principalmente por los mayores precios del cobre y el molibdeno, así como por mejoras en la eficiencia operativa y la gestión de costos. El EBITDA alcanzó los US$ 670.7 millones, un incremento de 23.4% respecto al año anterior, mientras que la utilidad neta se elevó a US$ 323.9 millones, con un aumento interanual de 27.7%.

Según Daniela Loayza, analista de research de Intéligo SAB, “el incremento de los precios del cobre y molibdeno, junto con una mejor gestión de costos, permitió a Cerro Verde mantener márgenes elevados y superar nuestras expectativas en rentabilidad operativa”. Sin embargo, añadió que “gran parte de estos fundamentos ya se encuentra reflejada en la valorización de la acción, por lo que mantenemos una recomendación de venta”.

Evolución financiera y productiva

Los ingresos trimestrales alcanzaron los US$ 1,215 millones, impulsados por un precio promedio del cobre de US$ 4.61 por libra (+8.9% a/a) y del molibdeno de US$ 22.63 por libra (+32.2% a/a). Pese a la caída de 7.5% en la producción de cobre por menor ley de mineral y agotamiento de depósitos, los mayores precios compensaron el impacto en las ventas.

El margen bruto se expandió a 44.7%, frente al 39.7% del mismo trimestre de 2024, apoyado en una reducción de costos laborales (-19.1%) y menores pérdidas por obsolescencia de materiales. El ROE alcanzó 12.6% y el ROA 10.5%, reflejando una mejora en la rentabilidad general.

Perspectivas operativas

Cerro Verde, actualmente la tercera productora de cobre del Perú, espera la aprobación de la segunda modificación de su Estudio de Impacto Ambiental (EIA), lo que permitirá optimizar sus operaciones y extender la vida útil de la mina hasta 2053. La compañía busca además fortalecer su gestión ambiental y eficiencia energética para sostener su competitividad en un contexto de precios volátiles y mayor exigencia regulatoria.