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lunes, octubre 19, 2026
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Carne vacuna argentina: Japón abre su mercado tras 20 años de negociaciones

Carne vacuna argentina destinada al mercado internacional

Japón habilitó el ingreso de carne bovina y lengua procedente de todo el territorio argentino reconocido como zona libre de fiebre aftosa con vacunación. El acuerdo amplía el acceso a un mercado que importa más de US$3.000 millones anuales en carne bovina, aunque todavía deberán completarse auditorías sanitarias antes de iniciar los primeros embarques.

La carne vacuna argentina podrá ingresar al mercado japonés desde nuevas zonas del país luego de que Argentina y Japón acordaran los requisitos sanitarios para el ingreso de carne bovina y lengua procedente de regiones libres de fiebre aftosa con vacunación. El Gobierno argentino informó que este último paso completa el acceso de la producción bovina de todo el territorio nacional al mercado japonés, tras dos décadas de negociaciones.

El acuerdo fue anunciado este miércoles 30 de septiembre por el Gobierno argentino y se concretó luego de las negociaciones impulsadas nuevamente desde 2024. Japón ya permitía desde 2018 el ingreso de carne bovina proveniente de la Patagonia, considerada zona libre de fiebre aftosa sin vacunación, pero esa habilitación tenía una participación comercial limitada frente al potencial del resto del país.

Carne vacuna argentina accede a un mercado de más de US$3.000 millones

Japón es uno de los principales importadores mundiales de carne bovina y realiza compras superiores a US$3.000 millones anuales, además de mantener elevados estándares sanitarios y de calidad. La apertura, por ello, amplía las posibilidades comerciales para los frigoríficos y exportadores argentinos.

El Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) destacó el alcance del acuerdo y señaló que todavía queda trabajo por realizar antes de concretar los primeros envíos. La entidad viene desarrollando acciones de promoción en Japón desde 2015 y participó en las gestiones que permitieron la apertura de la Patagonia en 2017.

Entre 2019 y 2023, además, el IPCVA participó en Foodex Japan, una de las principales ferias de alimentos y bebidas de Asia, como parte de su estrategia de posicionamiento de la carne argentina en ese mercado.

Los primeros embarques todavía requieren auditorías sanitarias

La apertura comercial no significa que los envíos puedan comenzar inmediatamente. Según informó el Gobierno argentino, las exportaciones desde las nuevas zonas habilitadas se iniciarán una vez que las autoridades japonesas completen una visita de auditoría del sistema sanitario argentino y realicen las inspecciones correspondientes a los establecimientos interesados.

Desde el sector privado, el presidente del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC), Mario Ravettino, estimó que los primeros embarques podrían concretarse entre febrero y marzo de 2027, debido a la necesidad de unificar los certificados sanitarios y auditar los frigoríficos que busquen exportar.

El dirigente también señaló que el acceso sanitario no elimina las barreras arancelarias. Según explicó, la carne argentina enfrentaría inicialmente un arancel de 38,5% para ingresar a Japón, mientras que determinados subproductos, como la lengua bovina, tendrían una tasa menor, de acuerdo con sus declaraciones citadas en la información sectorial.

La lengua aparece así como uno de los productos con mayor potencial inicial, debido a su demanda en el mercado japonés y a una estructura arancelaria que, según el sector exportador, facilitaría su comercialización frente a otros cortes.

Sector ganadero destaca la apertura, pero advierte desafíos comerciales

La Sociedad Rural Argentina (SRA) calificó la apertura como un avance para la ganadería nacional y destacó el trabajo conjunto de la Cancillería, el Ministerio de Economía, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y el IPCVA.

La entidad señaló que el acceso reconoce los avances argentinos en materia de sanidad, trazabilidad y calidad, y sostuvo que la habilitación puede ampliar las oportunidades para la cadena de ganados y carnes.

Por su parte, el presidente de la Asociación Argentina de Angus, Amadeo Derito, destacó el valor del reconocimiento sanitario japonés, aunque planteó que el ingreso efectivo de la carne argentina dependerá también de su capacidad para adaptarse a las características de la demanda.

Entre los desafíos mencionó las diferencias entre los cortes argentinos y los que actualmente importa Japón en aspectos como tamaño, tipificación y nivel de marmoleo.

Derito también puso como referencia el caso de Uruguay, que cuenta con un estatus sanitario similar y está habilitado para exportar a Japón desde 2018. Según indicó, Uruguay coloca alrededor de 5.000 a 6.000 toneladas anuales en ese mercado, frente a un volumen total de importaciones japonesas cercano a 600.000 toneladas.

Japón se suma a la estrategia de apertura de mercados de Argentina

El acuerdo con Japón forma parte de la estrategia argentina de ampliar el acceso de sus productos agroindustriales a mercados internacionales. De acuerdo con el Gobierno argentino, las negociaciones involucraron misiones oficiales a Tokio, reuniones bilaterales y encuentros técnicos entre las autoridades sanitarias de ambos países.

Un avance relevante se produjo en febrero de 2026, cuando el Comité de Sanidad Animal de Japón concluyó que el riesgo de introducción de fiebre aftosa mediante carne bovina deshuesada del norte argentino sería extremadamente bajo si se aplicaban las medidas sanitarias correspondientes.

Para reducir las barreras comerciales, Ravettino mencionó como alternativas una eventual negociación de un tratado de libre comercio entre el Mercosur y Japón o futuras conversaciones arancelarias en el marco de la incorporación de Argentina a mecanismos de integración de Asia-Pacífico.

De esta manera, la apertura sanitaria representa un nuevo punto de partida para los exportadores argentinos. El desafío inmediato será completar las auditorías y habilitaciones de los frigoríficos, mientras que, en una segunda etapa, el sector deberá enfrentar las condiciones arancelarias y comerciales para convertir el acceso formal al mercado japonés en mayores volúmenes de exportación.