CAPECO propone medidas para reactivar la vivienda social

La recuperación del mercado de vivienda social enfrenta serias limitaciones por la insuficiencia de recursos públicos destinados a subsidios, advirtió la Cámara Peruana de la Construcción (CAPECO) durante la presentación del Informe Económico de la Construcción (IEC) N.º 96.

Guido Valdivia, vicepresidente ejecutivo de CAPECO, alertó que el presupuesto del 2026 contempla una asignación de recursos para subsidios de vivienda 50% menor al presupuesto aprobado en 2025 y 30% inferior a lo efectivamente ejecutado, situación que representa una contingencia relevante para la continuidad del dinamismo inmobiliario. Recordó además que el 2025 fue el primer año en que se asignó un presupuesto de apertura suficiente para cubrir las necesidades de subsidios de todo el ejercicio anual.

En ese sentido, CAPECO consideró urgente realizar una reasignación de recursos hacia los subsidios de vivienda en el corto plazo, advirtiendo que el cambio de gobierno podría dificultar este ajuste presupuestal, tal como ocurrió en los años 2016 y 2021. Además, hay que considerar que en el Presupuesto 2026 se ha reducido en 13% los recursos destinados a inversión pública. Así como antecedentes poco alentadores en la gestión de recursos, como los casos de la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) y el programa Beca 18.

“La vivienda de interés social (VIS) es un componente clave para sostener el dinamismo del sector inmobiliario. En 2025, los créditos hipotecarios crecieron a tasas de dos dígitos y la venta de viviendas en Lima alcanzó un récord histórico, impulsadas principalmente por el Rango 5 de Mivivienda, un segmento especialmente demandado por la Generación Z, que busca departamentos céntricos, de menor metraje y con una mayor oferta de áreas y equipamientos comunes”, señaló Valdivia.

Sin embargo, la Cámara Peruana de la Construcción advirtió que diversas municipalidades de Lima Top y Lima Moderna muestran resistencia a autorizar proyectos de uso mixto (VIS y no VIS), bajo el discutible argumento de evitar procesos de tugurización. A ello se suma una modificación normativa del Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS), que dejó de considerar al Rango 5 como vivienda de interés social, pese a que el Fondo Mi Vivienda ofrece la Cobertura de Riesgo Crediticio (CRC) para este segmento. Frente a ello, el gremio instó al MVCS a revertir esta decisión y a generar incentivos para que las municipalidades promuevan proyectos VIS.

Finalmente, el especialista señaló que el acceso a los servicios de saneamiento se ha convertido en un cuello de botella para el desarrollo de vivienda formal. Indicó que la política actual de inversiones en saneamiento responde de manera reactiva al crecimiento informal y se apoya en subsidios indiscriminados y regresivos que terminan agravando los problemas estructurales del sector. En lo inmediato, planteó la necesidad de establecer mecanismos de facilitación en SEDAPAL y el MVCS para garantizar el acceso oportuno al agua y desagüe en proyectos formales, así como asignar recursos para ejecutar inversiones en saneamiento mediante Obras por Impuestos o a través de esquemas de repago vía consumo. Agregó que se debe promover la compra de agua en bloque o las Asociaciones Público-Privadas, especialmente en proyectos de renovación de redes en zonas urbanas consolidadas, en las que se concentra una parte importante de la oferta de vivienda formal.