Blue Monday financiero: el impacto de una experiencia de pago poco efectiva y cómo optimizarla

En un mes marcado por la presión económica, los comercios deben priorizar procesos de pago eficientes.

El denominado Blue Monday (19 de enero), conocido como el día más triste del año, suele asociarse al fin de las celebraciones y al regreso a la rutina. En mercados como el peruano, este momento también coincide con un consumidor más consciente de sus finanzas. Gastos acumulados por las fiestas y nuevos compromisos del inicio de año hacen que enero sea un mes clave para que los comercios acompañen esa cautela con experiencias de compra claras y eficientes.

En ese contexto, la experiencia de pago se convierte en un punto estratégico. Un proceso ágil, transparente y alineado a las preferencias del usuario puede marcar la diferencia entre concretar o no una venta. De acuerdo con el Baymard Institute, cuando el sistema de pago no resulta intuitivo o genera desconfianza, hasta el 70,19% de los usuarios que agregan productos al carrito termina abandonando la compra, lo que evidencia el impacto directo del checkout en la conversión.

“El paso final de pago es uno de los momentos más críticos en la relación entre un comercio y su cliente. En un mes como enero, donde el consumidor está más consciente de su presupuesto, ofrecer un proceso fluido y sin fricciones puede convertirse en una ventaja competitiva”, señala Ricardo Pacheco, gerente general de Tupay.

“Este enfoque no debe limitarse a una fecha específica. Trabajar de forma constante la experiencia de pago permite a los comercios mejorar su conversión, fortalecer la confianza del cliente y sostener resultados a lo largo de todo el año”, agrega.

Si bien fechas como el Blue Monday ponen en evidencia una mayor sensibilidad del consumidor, también funcionan como un recordatorio para optimizar el checkout de manera permanente. Apostar por procesos de pago claros, rápidos y confiables no solo impacta en la venta inmediata, sino que contribuye a construir una experiencia positiva y una relación de largo plazo con el cliente.

A continuación, Ricardo Pacheco, gerente general de Tupay, brinda las siguientes estrategias para elevar la experiencia de pago:

  1. Ajusta tu flujo de pago a las preferencias reales de tus clientes: Antes de decidir qué métodos de pago habilitar, investiga cómo prefieren pagar tus compradores: ¿usarán billeteras digitales, tarjetas de débito, transferencias o links de pago? Un sistema que se adapta al comportamiento del usuario, en vez de imponerle opciones rígidas, tiende a reducir el abandono de compras.
  2. Minimiza pasos y simplifica la navegación de checkout.
    Menos campos, menos redirecciones y un flujo claro ayudan a que el cliente complete su compra sin confusiones. Simplificar este proceso hace que el usuario perciba menos esfuerzo para finalizar su pedido, lo que se traduce en mayores tasas de conversión.
  3. Prioriza la seguridad y comunica ese valor al cliente: La percepción de riesgo es una de las razones más comunes por las que los usuarios abandonan el pago. Contar con estándares de seguridad reconocidos y mostrarlos claramente en el checkout genera confianza y puede disminuir la resistencia a finalizar la transacción.
  4. Evalúa facilidad de integración y soporte técnico: Un sistema de pago que se integra con facilidad reduce tiempos de implementación y potenciales errores. Esto no solo mejora la experiencia del usuario final, sino que también facilita al equipo técnico mantener y actualizar el flujo de pagos conforme evolucionan las necesidades del comercio.

“La clave está en ver el pago como parte de la experiencia global del cliente, no como un trámite final independiente. Cuando simplificas, adaptas y aseguras ese momento, no solo cierras una venta: estás construyendo confianza para futuras compras”, concluye Pacheco.