Arabia Saudí mira a América Latina en su carrera por el cobre estratégico

El reino acelera su búsqueda de minerales críticos para diversificar su economía y Perú emerge como uno de los destinos mejor posicionados para atraer capital saudí en minería.

En el contexto de la transición energética global y la reconfiguración de las cadenas de suministro, Arabia Saudí ha comenzado a dirigir su atención hacia América Latina con un objetivo claro: asegurar acceso a cobre, uno de los metales más estratégicos para la infraestructura eléctrica, la movilidad sostenible y las tecnologías limpias.

Este interés, que hasta hace pocos años parecía distante, hoy se materializa en reuniones diplomáticas, presencia en ferias mineras y conversaciones preliminares sobre posibles proyectos de inversión en la región.

Perú como foco principal de interés

Entre los países latinoamericanos, Perú destaca como uno de los principales candidatos para captar capital saudí. El país se encuentra entre los mayores productores de cobre del mundo, cuenta con amplias reservas y posee un sector minero consolidado, factores que lo colocan en una posición atractiva frente a inversionistas que buscan proyectos de mediano y largo plazo.

De acuerdo con información difundida en espacios vinculados a la convención minera peruana, autoridades del país han promovido activamente este acercamiento, presentando oportunidades de desarrollo en cobre, litio y otros minerales estratégicos. El objetivo es avanzar hacia alianzas que no solo impulsen la exportación de recursos, sino que también permitan desarrollar capacidades productivas dentro del territorio peruano.

La estrategia saudí detrás del cobre

La motivación de Arabia Saudí responde a una estrategia estructural. Aunque el petróleo sigue siendo el pilar de su economía, el reino busca diversificar sus fuentes de ingresos y reducir su dependencia de los hidrocarburos. En ese proceso, los minerales críticos ocupan un lugar central.

El cobre es clave para redes eléctricas, energías renovables, vehículos eléctricos y tecnología industrial, lo que lo convierte en un insumo indispensable para el crecimiento económico global en las próximas décadas. Asegurar su suministro es, para Arabia Saudí, una decisión estratégica más allá del corto plazo.

Relación de largo plazo y diversificación regional

El interés saudí no se limita a declaraciones. Representantes del reino han participado en conferencias mineras internacionales y han abierto espacios de diálogo con gobiernos latinoamericanos para evaluar esquemas de inversión estables y seguros. La intención es construir relaciones de largo plazo que generen beneficios mutuos.

Si bien Arabia Saudí también observa oportunidades en países como Chile y Brasil, Perú aparece hasta ahora como el mercado donde las conversaciones se encuentran más avanzadas. Este movimiento se alinea con la Visión 2030 saudí, el plan de transformación económica que busca posicionar al país como un actor global en sectores estratégicos para el futuro tecnológico y energético.