América Latina concentra una de las mayores reservas de agua dulce del planeta bajo cuatro países clave

El Sistema Acuífero Guaraní, ubicado a casi 2.000 metros de profundidad, posiciona a Sudamérica como una potencia hídrica global en un contexto de creciente escasez de agua.

El agua dulce representa menos del 3% del total de agua existente en la Tierra y solo una fracción mínima es accesible para el consumo humano, la agricultura y los ecosistemas. En un escenario marcado por el cambio climático, el crecimiento poblacional y el estrés hídrico, este recurso se ha convertido en un activo estratégico para el desarrollo económico y la estabilidad social.

América Latina destaca en este mapa global. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el continente americano concentra cerca del 45% de las reservas renovables de agua dulce del mundo, una ventaja comparativa que contrasta con la escasez que enfrentan otras regiones.

El Acuífero Guaraní como reserva estratégica global

Entre las mayores reservas de agua dulce del planeta se encuentra el Sistema Acuífero Guaraní, una de las formaciones subterráneas más extensas y relevantes a nivel mundial. Este acuífero está conformado por capas de areniscas altamente permeables que han acumulado agua durante miles de años, caracterizada por su baja salinidad y alta calidad.

Su extensión alcanza entre 1,1 y 1,2 millones de kilómetros cuadrados bajo la superficie de Sudamérica y se estima que alberga alrededor de 30.000 kilómetros cúbicos de agua dulce. Estas cifras lo colocan entre las principales reservas hídricas del planeta, solo superado por grandes masas de hielo y otros acuíferos continentales de escala similar.

Los cuatro países que comparten una de las mayores reservas de agua del mundo

El Sistema Acuífero Guaraní se extiende bajo el territorio de cuatro países de América Latina, que comparten tanto su aprovechamiento como la responsabilidad de su gestión sostenible.

  • Brasil concentra la mayor porción del acuífero y lo utiliza de forma estratégica para el abastecimiento urbano, la agricultura y diversas actividades industriales.
  • Argentina emplea este recurso para consumo humano y producción, con una interacción directa entre aguas subterráneas y cuerpos superficiales.
  • Paraguay depende del acuífero como una fuente clave de agua para comunidades rurales y para el desarrollo agrícola.
  • Uruguay, aunque cuenta con una menor extensión, lo aprovecha para consumo humano, riego y usos termales.

América Latina en el mapa global del agua dulce

Además del Acuífero Guaraní, la región destaca por la presencia de grandes cuencas hidrográficas. Brasil lidera el ranking mundial de recursos renovables de agua dulce gracias a la cuenca del Amazonas, seguido por países como Rusia y Canadá, que cuentan con extensos sistemas lacustres y fluviales.

Estados Unidos y China también figuran entre los países con mayor disponibilidad de agua dulce renovable, impulsados por los Grandes Lagos y cuencas como la del Yangtsé. Sin embargo, la abundancia hídrica no elimina los desafíos. La presión sobre el recurso, la contaminación y la gestión ineficiente representan riesgos crecientes incluso para las regiones más privilegiadas.

En este contexto, el Acuífero Guaraní no solo es una reserva natural de enorme valor, sino también un factor geopolítico y económico que refuerza el papel estratégico de América Latina en un mundo donde el agua comienza a ser tan crítica como la energía o los alimentos.