Wall Street enfrenta riesgos de estanflación ante la amenaza de aranceles del 15% de EE. UU. y un mercado laboral débil. La incertidumbre política y la evolución del sector tecnológico generan cautela entre los inversores, mientras la economía estadounidense muestra crecimiento con creación de empleo limitada y volatilidad en los mercados financieros.
La jornada financiera ha estado marcada por una compleja interacción entre la política comercial de los Estados Unidos, la evolución del mercado laboral norteamericano y una reconfiguración acelerada del sector tecnológico global. Mientras el índice de Miedo y Codicia se sitúa en un nivel de 39/100 (Miedo), los inversores navegan en un entorno de incertidumbre donde el sentimiento alcista derivado de la amplitud de mercado lucha contra los riesgos asimétricos impuestos por la retórica arancelaria y el avance de la inteligencia artificial. La volatilidad ha mantenido a los mercados en rangos definidos, con un S&P 500 que resiste sobre soportes importantes, mientras la atención se desplaza hacia la publicación de resultados corporativos y los próximos datos de inflación que definirán el rumbo de la política monetaria.
El panorama macroeconómico estadounidense se ve sacudido por la renovada agresividad comercial del presidente Donald Trump. Tras un fallo del Tribunal Supremo que revocó el uso de poderes de emergencia para imponer aranceles recíprocos, Trump ha respondido con una advertencia contundente a través de Truth Social: no requiere aprobación del Congreso para implementar aranceles y está dispuesto a elevar el impuesto mundial del 10% al 15%. Trump calificó el fallo judicial como un acto que, «accidental e involuntariamente», le otorgó mayor fuerza, amenazando a los países que han «estafado» a EE. UU. con gravámenes «mucho más elevados y peores». Sin embargo, la viabilidad política de esta medida es cuestionada; el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, ha señalado que es poco probable que el Congreso codifique estos aranceles. Paralelamente, Bank of America (BofA) estima que los aranceles efectivos han caído al 11.6%, con posibilidad de situarse por debajo del 10% según la recaudación final.
En el ámbito monetario, el Gobernador de la Reserva Federal, Christopher Waller, ofreció un análisis exhaustivo de la situación económica. Waller describió la decisión sobre un recorte de tipos o una pausa en marzo como un «lanzamiento de moneda», supeditado totalmente a los datos de empleo de febrero. Aunque el PIB ha mostrado un crecimiento sólido cercano al 2% desde el cuarto trimestre de 2025, Waller expresó su preocupación por un mercado laboral que calificó de «frágil», señalando que 2025 fue uno de los años más débiles en creación de empleo (apenas 181,000 puestos en total). Destacó que, por primera vez, la economía crece sin una creación de empleos proporcional, y advirtió que, si la tasa de vacantes sigue bajando, el desempleo subirá inevitablemente. Respecto a la inflación, Waller considera que la cifra subyacente, excluyendo el impacto arancelario, se sitúa cerca del 2%. Los mercados financieros, por su parte, otorgan actualmente un 16% de posibilidades de que el presidente de la Fed, Jerome Powell, proceda con una nueva bajada de tipos.
En el mercado Inmobiliario, se registra una brecha histórica; los vendedores de viviendas superan a los compradores en más de 600,000, la diferencia más amplia jamás registrada.
En el ámbito empresarial, Amazon ha anunciado una inversión masiva de 12,000 millones de dólares para construir sus primeros campus de centros de datos en Luisiana, enfocados en sustentar su infraestructura de IA y computación en la nube. Esta inversión coincide con las observaciones de Waller sobre la IA como un gran extractor de capital y un consumidor masivo de energía, un recurso que se está convirtiendo en el principal cuello de botella para el sector.
Por otro lado, Nvidia continúa expandiendo su ecosistema al colaborar con firmas como Akamai, Palo Alto Networks y Siemens para integrar IA en la ciberseguridad industrial. No obstante, el sector del software enfrenta presiones; CrowdStrike ha sufrido caídas ante los temores persistentes de que la IA afecte los modelos de negocio tradicionales de software. En el sector financiero, PayPal ha comenzado a atraer el interés de compradores potenciales tras una depreciación significativa de sus acciones.
En el sector salud y energía, Novo Nordisk se desplomó tras reportar que su vacuna contra la obesidad, CagriSema, es menos eficaz que la tirzepatida de Eli Lilly.
La petrolera Chevron, por su parte, ha iniciado negociaciones exclusivas con Irak para el desarrollo de un campo petrolífero de gran escala.
En Europa, la Unión Europea ha decidido congelar la aprobación de acuerdos comerciales con EE. UU. debido a la incertidumbre generada por la política arancelaria de Trump. El presidente de la comisión de Comercio, Bernd Lange, advirtió que los nuevos aranceles superan los niveles permitidos por los acuerdos vigentes, afectando especialmente a productos agrícolas y al sector siderúrgico. Esta tensión llevó al Stoxx Europe 600 a terreno negativo.
En materia monetaria, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, afirmó que la inflación y la política monetaria están en un «buen momento» y que Europa todavía tiene potencial para beneficiarse de la IA. Los datos del IFO de Alemania mostraron una mejora en las expectativas empresariales (90.5 frente a 90.0 esperado), sugiriendo una leve recuperación en la confianza germana. Sin embargo, la firma ASML ofreció una nota de optimismo tecnológico al presentar avances que permitirían aumentar la producción de chips en un 50% para el año 2030.
Desde Asia, el gigante chino DeepSeek se prepara para lanzar un nuevo modelo de IA que, según analistas de CNBC, podría iniciar un periodo difícil para las acciones del Nasdaq, dado su historial de impactar valoraciones de hardware con modelos altamente eficientes. En respuesta, Anthropic ha confirmado que no ofrece acceso comercial a su IA «Claude» en China por motivos de seguridad nacional. Finalmente, en el plano geopolítico, se espera una reunión clave en Ginebra el próximo jueves entre enviados de EE. UU. (Witkoff y Kushner) e Irán para discutir un borrador de acuerdo que acomode los intereses de ambas partes.
Desde mi perspectiva, el mercado se encuentra en una fase de rotación defensiva. El hecho de que el 68% de las acciones del S&P 500 se mantengan por encima de su media móvil de 200 días es una señal de fortaleza estructural, pero la divergencia entre el crecimiento del PIB y la debilidad del empleo en EE. UU. sugiere que la economía está operando bajo una productividad agotada o una cautela empresarial extrema.
Si el soporte de los 6,720 puntos en el S&P 500 se mantiene y los resultados de Nvidia el miércoles superan las expectativas, podríamos ver un rally hacia los 7,168 puntos. La rotación hacia sectores rezagados como el Russell 2000 sugiere que hay liquidez buscando valor fuera de las Big Tech.
El riesgo lo podríamos ver desde los CTA y fondos de control de volatilidad. Si el mercado rompe soportes clave, podríamos enfrentar ventas masivas estimadas en -132,000 millones de dólares, lo que llevaría al índice hacia la media móvil de 200 días en los 6,525 puntos.
La política de Trump es clave en todo esto, si los aranceles del 15% se materializan sin excepciones para la UE, esperamos un fortalecimiento del dólar por aversión al riesgo, pero un impacto recesivo en las cadenas de suministro globales que obligaría a los bancos centrales a detener su ciclo de normalización de tasas.
Es importante vigilar de cerca el PPI del viernes, ya que cualquier repunte en los precios al productor, sumado a los efectos arancelarios, cerraría la puerta a recortes de tipos en el primer semestre de 2026, consolidando un escenario de estanflación moderada con tipos altos por más tiempo.
Felipe Mendoza, Analista de mercados EBC Financial Group






