A través de Molfino Hnos., el grupo peruano busca poner en marcha las fábricas de Lehmann y Clason, paralizadas desde hace casi un año. La propuesta ya fue presentada ante la Justicia argentina y está pendiente de aprobación.
El Grupo Gloria, a través de su empresa Molfino Hnos. SA, presentó una propuesta para reactivar dos plantas industriales de Lácteos Verónica en la provincia argentina de Santa Fe. La iniciativa contempla retomar parcialmente las operaciones de las fábricas de Lehmann y Clason, cuya producción permanece paralizada desde hace casi un año, aunque su ejecución depende de la aprobación judicial en el marco del concurso preventivo de acreedores de la compañía.
La posibilidad fue confirmada por la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra), mediante un comunicado firmado por su secretario general, Héctor Luis Ponce. El gremio informó que se realizaron reuniones con directivos de Molfino Hnos., perteneciente al grupo peruano, en las que se registraron avances concretos.
El ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de Santa Fe, Roald Néstor Báscolo, calificó el interés empresarial como una buena noticia para los trabajadores, los productores lecheros, los prestadores de servicios y las comunidades vinculadas a las fábricas.
El funcionario destacó que Molfino Hnos. es una empresa con trayectoria en el sector y respaldo financiero. Sin embargo, señaló que todavía se necesita la aprobación de los contratos por parte del juez que lleva adelante el concurso preventivo de Lácteos Verónica. También pidió celeridad en la decisión judicial, debido a la situación de los trabajadores y sus familias.
¿Qué plantas de Lácteos Verónica busca reactivar el Grupo Gloria?
La propuesta contempla una reactivación parcial y progresiva de las instalaciones industriales. La primera etapa corresponde a la planta de Lehmann, ubicada en el centro oeste de Santa Fe, cerca de Rafaela. Posteriormente, se buscaría poner nuevamente en funcionamiento la unidad operativa de Clason, situada al sur de la provincia.
En ambos establecimientos, la actividad se desarrollaría mediante contratos de fasón, una modalidad de producción por encargo.
Una vez definida, la propuesta fue incorporada al expediente concursal, por lo que su implementación todavía está sujeta a la resolución del juez. Atilra sostuvo que su aceptación contribuiría a preservar los puestos de trabajo, aunque aclaró que esta posición no impide evaluar otras propuestas que puedan resultar más favorables.
La crisis de Lácteos Verónica y el futuro de sus trabajadores
La empresa atraviesa una situación financiera compleja, con un pasivo superior a los 118.000 millones de pesos argentinos y miles de cheques rechazados. Además, mantiene deudas salariales correspondientes a este año con más de 700 trabajadores.
En agosto pasado, la planta de Suardi, ubicada en el noroeste de Santa Fe, cerca del límite con Córdoba, retomó temporalmente sus operaciones mediante un acuerdo con Copalac, una empresa de la localidad de Morteros.
Sin embargo, la continuidad de ese contrato tampoco está asegurada para el próximo año, según señalaron representantes sindicales.
La eventual reactivación de las instalaciones de Lehmann y Clason representaría un nuevo avance para recuperar parte de la capacidad productiva de Lácteos Verónica, aunque el futuro de ambas plantas dependerá de la decisión judicial sobre los acuerdos presentados.




