Según una encuesta entre sus clientes, solo el 25% de las personas considera que su hogar está preparado para afrontar el FEN. Además, el 49% de las personas y el 54% de los negocios encuestados no podría cubrir más de un mes de sus gastos ante una interrupción de sus ingresos u operaciones.
Interbank está preparado para brindar más de S/670 millones en soluciones financieras para acompañar a las personas y negocios que puedan verse afectados por el fenómeno de El Niño (FEN).
El acompañamiento contempla alternativas como reprogramaciones y periodos de gracia, según la afectación y necesidades de cada cliente. “Dada la magnitud proyectada, estimamos que más de 200 mil de nuestros clientes de banca retail y pyme podrían requerir algún tipo de solución financiera. Nuestro objetivo es darles el tiempo y la flexibilidad que necesitan para poder atender sus necesidades urgentes y afrontar una disminución o interrupción de sus ingresos, protegiendo su estabilidad financiera”, señaló Alex Woodman, VP de Banca Retail de Interbank.
La proyección recoge la experiencia de Interbank acompañando a sus clientes durante fenómenos de El Niño anteriores, incluyendo el de 2023 cuando brindó soluciones financieras a más de 50 mil clientes. También responde a las necesidades identificadas en un estudio realizado por el banco para conocer la percepción y preparación de personas y pequeños negocios a nivel nacional para afrontar los efectos de este evento climático: cerca de la mitad de las personas y más de la mitad de los negocios no podrían sostener más de un mes de gastos si sus ingresos u operaciones se interrumpieran.
Familias: preocupación y pocos recursos para afrontar una emergencia
Entre las personas encuestadas, más del 40% manifestó una alta preocupación por los efectos del fenómeno de El Niño. Sin embargo, solo el 25% considera que su hogar está preparado para afrontarlos, pese a que el 37% ha sufrido los efectos de lluvias intensas, inundaciones, huaicos u otros eventos similares en los últimos cinco años.
Además, la capacidad financiera para responder también es limitada: el 40% no cuenta con ahorros para una emergencia y el 49% no podría cubrir más de un mes de gastos habituales si sus ingresos se interrumpieran. Aunque casi la mitad de las personas ha reducido sus gastos como medida de preparación financiera, solo el 21% señala que está ahorrando para afrontar la emergencia.
«Estos resultados muestran que una disminución temporal de ingresos puede poner rápidamente bajo presión el presupuesto de algunas familias. Por eso nos hemos preparado para que nuestros clientes, de forma rápida y sencilla, puedan solicitar el acompañamiento que necesiten a través de nuestros canales digitales «, enfatizó Woodman.
Pequeños negocios: sostener la operación mientras se recuperan
En el caso de los pequeños negocios, el estudio muestra que el 51% no cuenta con un fondo destinado a emergencias o contingencias y el 54% no podría sostener más de un mes de gastos si tuviera que dejar de operar.
La caída de las ventas y las dificultades de transporte y logística figuran entre las principales preocupaciones de los negocios encuestados. En las zonas de riesgo alto ante el FEN, el 42% considera probable que su negocio resulte afectado y el 45% anticipa consecuencias graves para sus operaciones.
Sin embargo, el igual que en el caso de los hogares, la preocupación (42%) y experiencia previa tampoco se traduce necesariamente en una mayor preparación: aunque el 51% de los negocios ha sido afectado por eventos climáticos en años anteriores, solo el 24% se considera preparado y el 28% ha elaborado un plan para continuar operando ante una emergencia.
«Fortalecer a las pequeñas empresas también significa acompañarlas cuando enfrentan dificultades y ayudarlas a sostener lo que han construido. Contar con financiamiento oportuno y con plazos acordes a su realidad les permitir seguir operando, preservar empleos y seguir desarrollándose”, señaló Víctor Cárcamo, VP de Banca Comercial de Interbank.
Finalmente, Interbank también está habilitando líneas adicionales a los negocios que venden productos o servicios cuya demanda crecerá o no se verá impactada por el impacto de las lluvias. «Sabemos que hay gente en las regiones más golpeadas que no van a estar afectadas por El Niño, y que su ciclo económico continúa. Negocios que alquilan maquinaria o que venden materiales de construcción, como las ferreterías. También empresas que tienen que financiar sus campañas de Navidad o la campaña escolar. Vamos a estar ahí para esos clientes», aseguró Cárcamo.




