El mandatario estadounidense afirmó que el encuentro podría concretarse pronto, mientras Ucrania y Rusia prevén retomar las conversaciones en noviembre en Abu Dabi.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este miércoles que “muy pronto” se organizará una reunión entre el mandatario ruso, Vladimir Putin, y el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, en el marco de los esfuerzos diplomáticos para poner fin a la guerra entre Moscú y Kiev.
“Muy pronto se organizará una reunión y creo que se podrían lograr grandes avances”, declaró Trump a los periodistas.
El anuncio se produjo después de que Zelensky afirmara el domingo que una reunión trilateral entre Ucrania, Estados Unidos y Rusia se celebraría en noviembre para reactivar las estancadas conversaciones de paz. El Kremlin también había señalado que el encuentro tendría lugar ese mes en Emiratos Árabes Unidos.
Putin, quien ordenó la invasión de Ucrania en febrero de 2022, ha rechazado hasta ahora reunirse con Zelensky y mantiene su intención de tomar el resto del este ucraniano.
Trump llegó al poder en enero de 2025 con la promesa de terminar la guerra en 24 horas. Sin embargo, tras meses de negociaciones, no se han registrado avances decisivos, mientras el conflicto continúa y deja miles de víctimas.
En las últimas semanas, el mandatario estadounidense se distanció de Zelensky y buscó acercarse a Putin. Entre las medidas de Washington figura un acuerdo para comprar diésel ruso, con el objetivo de reducir los precios del combustible, que se dispararon por la guerra con Irán.
Finlandia y Noruega dialogan con Putin
Las declaraciones de Trump se produjeron después de que el presidente de Finlandia, Alexander Stubb, y el primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre, mantuvieran el martes una conversación telefónica de 90 minutos con Putin, como parte de los esfuerzos para poner fin a la guerra en Ucrania.
Ambos dirigentes nórdicos describieron el diálogo como “franco y sustancial”. Stubb, sin embargo, descartó que la iniciativa constituyera una mediación de paz.
“No somos mediadores de paz, trabajamos al 100 % para Ucrania. Jamás habríamos mantenido la conversación telefónica sin la luz verde de Ucrania”, declaró durante una rueda de prensa en la cumbre del Consejo Nórdico, celebrada en Helsinki.
El mandatario finlandés precisó que ambos actúan en favor de Ucrania, pero también de los intereses de sus propios países, que comparten frontera directa con Rusia y son miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Según explicó, el contacto con Putin se preparó de antemano junto con representantes ucranianos y estadounidenses.
La iniciativa surgió el 20 de octubre en Oslo, durante un encuentro entre Zelensky y el enviado de Washington, Steve Witkoff, quienes consideraron oportuno abrir un canal directo con el Kremlin. Jared Kushner, yerno de Trump, participó de forma remota en esa reunión. Posteriormente, Witkoff viajó a San Petersburgo para reunirse con el líder ruso.
Stubb explicó que, pese a no contar con un mandato europeo para avanzar con el contacto, ambos decidieron hacerlo porque tenían “la fuerte sensación de que las conversaciones de paz estaban fracasando”. Calificó el intercambio con Putin como “profesional y directo”, mientras que Støre señaló que la conversación dejó en evidencia “grandes diferencias de opinión” sobre la situación en Ucrania.
Según un comunicado difundido por el Kremlin, Putin sostuvo que la “política de confrontación” de la Unión Europea y la OTAN es responsable de prolongar las hostilidades. El texto también indicó que los tres líderes acordaron mantener un contacto telefónico directo de manera regular.
Ucrania propone un alto el fuego y una reunión de líderes
El canciller ucraniano, Andrí Sibiga, celebró la iniciativa y la definió como “el procedimiento correcto”. También remarcó la necesidad de incorporar “nuevas dinámicas” ante la falta de indicios de que Moscú esté dispuesto a negociar seriamente.
Sibiga detalló que Zelensky encargó a sus pares nórdicos transmitir dos mensajes al Kremlin: la disposición de Kiev a aceptar cualquier modalidad de alto el fuego, parcial o total, y el interés en concretar una reunión entre los líderes. Mientras esa instancia no se concrete, Ucrania está dispuesta a mantener reuniones técnicas en Abu Dabi.
En esa línea, Stubb afirmó ante la cumbre del Consejo Nórdico que el encuentro de Oslo despejó el camino para reanudar las conversaciones trilaterales con Rusia, previstas para noviembre en Abu Dabi bajo mediación estadounidense y con la participación de representantes europeos.
Ambos dirigentes nórdicos aclararon que actuaban en nombre de sus propios gobiernos y que no representaban al resto de Europa. La iniciativa, sin embargo, generó críticas de otros países de la región.
La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, expresó su malestar durante la reunión de líderes.
“Me muestro muy escéptica ante esta iniciativa de Noruega y Finlandia. No se ha coordinado con ninguno de nosotros”, declaró Frederiksen, quien agregó: “Sinceramente, no sé qué esperan conseguir esos dos países con esto”.
Støre respondió que el acceso a Moscú no debía quedar reservado a Washington. “En los tiempos que corren, no puede ser que solo la administración estadounidense tenga un canal para dialogar con los dirigentes rusos. Los países europeos también deben poder hacerlo”, sostuvo ante la prensa.
Stubb, por su parte, rechazó haber actuado sin informar a sus pares europeos y afirmó que, antes de la llamada, su gobierno ya había comunicado el propósito de la iniciativa a “aliados clave, incluidos todos los Estados nórdicos”.




