La candidatura de la diplomática emiratí surge tras seis votaciones informales sin consenso en el Consejo de Seguridad. Su postulación abre un nuevo escenario de negociación entre las potencias que deben acordar quién dirigirá Naciones Unidas desde enero de 2027.
Emiratos Árabes Unidos (EAU) presentó a Lana Zaki Nusseibeh como candidata a la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en un intento por abrir una nueva etapa en el proceso de sucesión de António Guterres, cuyo mandato concluirá el 31 de diciembre de 2026. La nominación fue presentada el 21 de octubre por el presidente emiratí, Mohamed bin Zayed Al Nahyan, ante los titulares de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad.
La candidatura llega en un momento de bloqueo diplomático. Las seis rondas de votaciones informales realizadas hasta el 16 de octubre no han permitido alcanzar un consenso entre los miembros del Consejo de Seguridad sobre quién debe asumir el máximo cargo de la organización internacional. Nusseibeh se incorpora así a una competencia en la que las diferencias entre las principales potencias han dificultado la definición de un candidato con respaldo suficiente.
¿Quién es Lana Nusseibeh y qué busca con su candidatura a la ONU?
Nusseibeh es ministra de Estado de Emiratos Árabes Unidos y cuenta con una trayectoria diplomática vinculada a Naciones Unidas. Entre 2013 y 2024 se desempeñó como representante permanente de su país ante el organismo. Durante ese periodo, ocupó cargos en la Asamblea General y presidió la junta ejecutiva de ONU Mujeres. También ejerció dos veces la presidencia del Consejo de Seguridad durante el periodo en que EAU integró ese órgano, en 2022 y 2023.
Al anunciar su candidatura, la diplomática destacó la necesidad de fortalecer la capacidad de la ONU para acercar posiciones entre países con intereses distintos y responder con mayor eficacia a los conflictos internacionales. Su propuesta también plantea reformas para mejorar el funcionamiento de la institución y reforzar su papel en asuntos de paz, seguridad, desarrollo y derechos humanos.
Su postulación incorpora, además, una nueva alternativa regional a una carrera en la que varios candidatos ya afrontan resistencias dentro del Consejo de Seguridad. Entre ellos figuran Rebeca Grynspan, de Costa Rica; Carolyn Rodrigues-Birkett, de Guyana; y Rafael Grossi, de Argentina. Según los reportes sobre las votaciones informales, las candidaturas que encabezaban la competencia no habían conseguido superar las objeciones de miembros permanentes del órgano.
El poder de veto complica la elección del secretario general
La elección del próximo secretario general depende de un procedimiento en el que el Consejo de Seguridad desempeña un papel determinante. Este órgano debe recomendar a un candidato para que la Asamblea General lo nombre. Para obtener la recomendación se requieren al menos nueve votos favorables de los 15 integrantes del Consejo y que ninguno de los cinco miembros permanentes ejerza su poder de veto. Estos países son Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido.
Por ello, el respaldo de una mayoría de integrantes no garantiza por sí solo que una candidatura avance. Las diferencias entre las potencias con derecho a veto pueden impedir que un aspirante consiga la recomendación, incluso si cuenta con apoyo de otros miembros. Este mecanismo explica parte de las dificultades que ha afrontado el proceso y obliga a los países a buscar alternativas que puedan reunir respaldo diplomático más amplio.
La nominación de Nusseibeh abre una nueva etapa de negociación, aunque todavía no permite afirmar que exista un acuerdo entre Washington, Pekín y Moscú para respaldarla. La relación de Emiratos Árabes Unidos con Estados Unidos y sus vínculos económicos y estratégicos con China forman parte del contexto geopolítico en el que se evaluará su candidatura, pero no constituyen por sí mismos una garantía de apoyo.
La presión por elegir a la primera mujer al frente de la ONU
La discusión sobre la sucesión también incluye el reclamo de una mayor representación femenina en la dirección de Naciones Unidas. En la actualidad, ninguna mujer ha ocupado la Secretaría General desde la creación del organismo. La posibilidad de elegir a una candidata se ha convertido en uno de los argumentos presentes en el debate internacional sobre quién debería asumir el cargo en 2027.
En una declaración citada en el contexto de la cumbre de los BRICS, los países firmantes señalaron que ninguna mujer había sido elegida para el puesto y destacaron la limitada representación regional entre quienes han dirigido la organización. Ese planteamiento añade una dimensión política a la competencia, junto con los criterios de experiencia diplomática, capacidad de gestión y aceptación entre los miembros del Consejo de Seguridad.
No obstante, la condición de mujer no resuelve las diferencias entre las potencias ni asegura el respaldo necesario. La candidatura de Nusseibeh tendrá que superar el proceso formal de selección y demostrar que puede reunir apoyos suficientes para avanzar en el Consejo.
¿Cuándo se conocerá al sucesor de António Guterres?
Tras la presentación de la candidatura emiratí, el Consejo de Seguridad deberá continuar sus consultas y evaluar las opciones disponibles. La ONU establece que los candidatos deben presentar su trayectoria y su visión para el organismo, mientras que la decisión final corresponde a la Asamblea General a partir de la recomendación del Consejo de Seguridad.
Con Guterres previsto para dejar el cargo al cierre de 2026, el calendario añade presión a las negociaciones. La incorporación de Nusseibeh podría ampliar las posibilidades de consenso, pero cualquier escenario sobre su eventual elección dependerá de los apoyos que consiga y de la disposición de las potencias a superar sus diferencias.
Por ahora, su nominación constituye un nuevo movimiento diplomático en una carrera que sigue abierta. La principal incógnita es si su perfil podrá acercar posiciones entre los miembros permanentes y permitir que el Consejo de Seguridad recomiende a tiempo a quien dirigirá Naciones Unidas a partir de enero de 2027.




