Construir de manera sostenible trasciende lo material: implica crear espacios seguros, responder a las necesidades de las personas y generar oportunidades de desarrollo para todos.
Llevar la sostenibilidad a la práctica implica asegurar que cada infraestructura contribuya al progreso real y duradero de la sociedad. Esta premisa guió la presencia de Cementos Pacasmayo en la Cumbre Perú Sostenible 2026, evento en el que dio a conocer su propuesta “Construir el presente para habitar el futuro”.
“Durante mucho tiempo, hemos medido nuestro trabajo por lo que producimos y construimos. Pero la pregunta que debemos hacernos es a quiénes estamos haciendo crecer con nosotros. Cuando ponemos al habitante en el centro, entendemos que nuestro compromiso no termina con la entrega de un material o una obra: empieza también por reconocer las necesidades de las personas y el impacto que generamos en sus vidas”, señaló Claudia Bustamante, gerente de Sostenibilidad y Relaciones con Inversionistas de Cementos Pacasmayo.
A partir de esta perspectiva, la ejecutiva comparte cuatro aspectos que pueden contribuir a incorporar la sostenibilidad de manera transversal en la construcción:
- Incorporar la sostenibilidad desde la planificación. Las decisiones que se toman al inicio de un proyecto influyen en su impacto a largo plazo. Por eso, además de cumplir con los requisitos técnicos y ambientales, es importante considerar las necesidades de quienes utilizarán el espacio, las características del entorno y los recursos disponibles. Integrar estos factores desde la planificación permite anticipar riesgos y orientar el proyecto hacia resultados duraderos.
- Pasar de atender al cliente a comprender al habitante. Entender las necesidades de las personas va más allá de identificar qué producto o servicio requieren. En el caso de una familia que construye su vivienda, por ejemplo, también implica considerar sus posibilidades económicas, la seguridad de su hogar y las necesidades que tendrá en el futuro. Esta perspectiva permite orientar las soluciones hacia las condiciones de vida que se busca mejorar, en lugar de limitar la relación a una transacción comercial.
- Fortalecer las capacidades de quienes construyen. La calidad y la seguridad de una obra también dependen de los conocimientos de las personas que la ejecutan. Promover la capacitación de maestros de obra y actualizar sus conocimientos técnicos contribuye a mejorar las prácticas constructivas y a reducir errores que pueden comprometer la seguridad de una vivienda. Por ello, la formación de quienes participan en la cadena de construcción es parte importante de un desarrollo más responsable.
- Medir los resultados más allá de la obra terminada. El éxito de un proyecto no debería evaluarse únicamente por el presupuesto ejecutado, el plazo de entrega o la cantidad de material utilizado. También es importante considerar su durabilidad, su respuesta frente a los riesgos del entorno y los beneficios que genera para las personas y las comunidades. Esta evaluación permite reconocer si la infraestructura cumple su propósito a largo plazo y contribuye a mejorar las condiciones de vida.
Para Cementos Pacasmayo, el impacto real de la construcción sostenible va más allá de las obras y los materiales: radica en abrir oportunidades para que las personas y sus comunidades progresen. Ese es el verdadero significado de construir el presente para habitar el futuro.




