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Centroamérica crecería 4,2% en 2026, con Panamá y El Salvador a la cabeza

Centroamérica crecería 4,2% en 2026, con Panamá y El Salvador a la cabeza.

La economía de Centroamérica crecería 4,2% en 2026 y 4,0% en 2027, según las proyecciones de octubre del Fondo Monetario Internacional (FMI). Panamá lideraría la expansión, mientras Honduras registraría la inflación más alta de la subregión.

La economía de Centroamérica crecería 4,2% en 2026, por encima del 3,7% estimado para 2025, de acuerdo con las proyecciones de octubre del Fondo Monetario Internacional (FMI). Para 2027, el organismo prevé una expansión de 4,0%, en un escenario en el que Panamá y El Salvador registrarían los mayores avances, aunque persistirían diferencias en inflación y cuentas externas entre los países.

La estimación representa una mejora frente al pronóstico divulgado en abril para Centroamérica y República Dominicana, cuando el FMI proyectaba un crecimiento de 3,7% para 2026. Sin embargo, ambas cifras deben compararse con cautela, debido a que la previsión más reciente considera a Centroamérica como bloque y excluye a República Dominicana.

El organismo también anticipa un aumento de la inflación promedio de la subregión, desde 1,8% en 2025 hasta 3,0% en 2026 y 3,7% en 2027. En paralelo, la cuenta corriente regional pasaría de un superávit equivalente al 1,0% del producto interno bruto (PIB) en 2025 a déficits de 0,3% en 2026 y 0,7% en 2027.

Panamá y El Salvador liderarían el crecimiento de Centroamérica

Panamá registraría la mayor expansión económica de Centroamérica en 2026, con un crecimiento de 5,0%. Para 2027, el FMI proyecta una moderación a 4,2%. La inflación promedio se ubicaría en 1,8% el próximo año y aumentaría a 2,2% en el siguiente.

Pese a su dinamismo económico, Panamá mantendría un déficit de cuenta corriente equivalente al 1,5% del PIB en 2026, que se ampliaría a 2,5% en 2027. Estas cifras reflejan que el crecimiento de la actividad no necesariamente se traduce en un superávit externo.

El Salvador ocuparía el segundo lugar, con una expansión prevista de 4,5% en 2026 y de 4,0% en 2027. El FMI estima que la inflación promedio alcanzaría el 2,7% el próximo año y descendería a 2,1% en 2027.

No obstante, el país registraría el mayor déficit de cuenta corriente de la subregión en 2026, equivalente al 4,8% del PIB. Para 2027, el organismo prevé una reducción a 3,0%.

La previsión de crecimiento salvadoreña coincide con la estimación divulgada esta semana por el Banco Mundial, que también proyecta una expansión de 4,5% para 2026. Según ese organismo, El Salvador sería la tercera economía de mayor crecimiento de América Latina y el Caribe, detrás de República Dominicana y Paraguay.

Guatemala conservaría un superávit externo y Nicaragua tendría el mayor saldo positivo

Para Guatemala, el FMI proyecta un crecimiento de 4,0% en 2026 y de 3,8% en 2027. En cuanto a los precios al consumidor, estima una inflación promedio de 3,0% el próximo año y de 4,1% en el siguiente.

El país mantendría un superávit de cuenta corriente, equivalente al 3,6% del PIB en 2026 y al 3,1% en 2027. Así, Guatemala conservaría una posición externa positiva durante el periodo de proyección.

Por su parte, Nicaragua crecería 3,8% tanto en 2026 como en 2027. La inflación promedio descendería de 3,5% a 3,2% entre ambos años.

El país registraría el mayor superávit de cuenta corriente de Centroamérica, con un saldo equivalente al 6,4% del PIB en 2026. Para 2027, el FMI prevé que este indicador se reduzca a 4,0%, aunque se mantendría en terreno positivo.

En Costa Rica, la actividad económica crecería 3,3% en 2026 y aceleraría a 3,5% en 2027. El organismo proyecta una inflación promedio negativa de 0,8% para el próximo año, seguida de una variación positiva de 2,2% en 2027.

La cuenta corriente costarricense registraría déficits equivalentes al 1,5% del PIB en 2026 y al 1,6% en 2027. De esta manera, el país combinaría una recuperación gradual del crecimiento con un saldo externo deficitario durante el periodo analizado.

Honduras registraría la inflación más alta de Centroamérica

Honduras tendría un crecimiento de 3,3% en 2026, que aumentaría ligeramente a 3,4% en 2027. Sin embargo, su principal diferencia frente al resto de las economías de la subregión estaría en la evolución de los precios.

El FMI prevé que la inflación promedio hondureña alcance el 5,6% en 2026 y se sitúe en 5,3% en 2027, los niveles más elevados de Centroamérica para ambos años. Aunque el indicador descendería ligeramente, se mantendría por encima de las tasas proyectadas para sus vecinos.

Además, Honduras registraría un déficit de cuenta corriente equivalente al 2,0% del PIB en 2026, que se ampliaría a 3,5% en 2027.

Las nuevas estimaciones también muestran cambios frente a las proyecciones publicadas por el FMI en abril. En ese momento, el organismo esperaba un crecimiento de 3,7% para 2026 y de 4,0% para 2027 en el grupo integrado por Centroamérica y República Dominicana.

En aquella revisión, Guatemala encabezaba las perspectivas de expansión para 2026, seguida por Panamá y Nicaragua. El escenario de octubre, en cambio, sitúa a Panamá y El Salvador entre las economías con mayor crecimiento previsto, aunque la diferencia en la cobertura geográfica de ambos informes limita la comparación directa.

FMI advierte riesgos externos para el crecimiento y la inflación

El FMI advierte que el conflicto en Medio Oriente, las posibles interrupciones de la infraestructura energética, los ciberataques, los fenómenos climáticos extremos y la persistencia de las tensiones comerciales podrían afectar la actividad económica mundial.

Estos riesgos son especialmente relevantes para las economías que dependen de las importaciones de energía y alimentos. Un incremento de sus precios podría elevar los costos de importación, presionar la inflación, deteriorar las cuentas externas y reducir el poder adquisitivo de los hogares.

El organismo también alerta sobre el menor margen fiscal de los gobiernos, debido al aumento de los costos de financiamiento y a los niveles de deuda. Esta situación podría limitar la capacidad de respuesta de los países ante nuevos choques económicos.

Frente a un eventual encarecimiento de los combustibles y los alimentos, el FMI recomienda implementar ayudas temporales y focalizadas para los hogares vulnerables. En cambio, advierte sobre los riesgos de recurrir a subsidios generalizados, debido a su impacto sobre el gasto público y a la dificultad de retirarlos una vez establecidos.

El desempeño de Centroamérica en los próximos años dependerá, por tanto, no solo de la expansión de sus economías, sino también de su capacidad para contener las presiones inflacionarias, mantener la estabilidad externa y responder a los riesgos internacionales.