El comercio electrónico crece y las empresas necesitan gestionar sus pagos y liquidez con mayor eficiencia.
El comercio electrónico ya forma parte de los hábitos de consumo de millones de peruanos. Al cierre de 2024, 18,7 millones de personas, equivalentes al 55% de la población, realizaron compras por internet, mientras que el mercado alcanzó alrededor de US$15.600 millones, según cifras de la Cámara Peruana de Comercio Electrónico (CAPECE). Este crecimiento también está transformando la gestión financiera de las empresas: a medida que aumentan las ventas digitales, crece la necesidad de procesar pagos, conciliar ingresos y disponer de los fondos con rapidez para sostener las operaciones.
“El crecimiento de las ventas online no termina cuando el cliente realiza el pago. Para las empresas también comienza un desafío operativo: saber cuándo dispondrán de esos fondos, cómo conciliarlos y cómo utilizarlos para continuar pagando proveedores, cubrir gastos y mantener el flujo de caja. En un entorno cada vez más digital, la gestión de los pagos se vuelve parte importante de la eficiencia del negocio”, señala Juan Carlos Echeandia, Country Manager de Koywe en Perú, quién además nos cuenta los aspectos que cobran cada vez mayor relevancia:
- Disponibilidad de los fondos: contar con mayor rapidez para disponer del dinero recibido permite reducir períodos de espera y utilizar la liquidez para las necesidades del negocio.
- Conciliación de pagos: a medida que aumentan las transacciones, identificar y ordenar los ingresos puede convertirse en una tarea más compleja, especialmente cuando existen distintos canales y monedas.
- Visibilidad sobre el flujo de caja: conocer en tiempo real cuánto dinero está disponible y qué movimientos están pendientes facilita la planificación financiera.
- Gestión de operaciones internacionales: para empresas que venden o compran fuera del país, la posibilidad de cobrar, pagar y convertir fondos entre distintas monedas puede ser relevante para administrar su tesorería.
Con el auge de los pagos digitales se confirma que este desafío mantendrá importancia. Según el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), las compras no presenciales realizadas con tarjetas de débito crecieron 81,2% en número y 37,3% en valor durante 2024 frente al año anterior. El avance no solo significa que más consumidores están comprando por internet, sino también que las empresas están procesando un volumen creciente de operaciones digitales que posteriormente deben ser gestionadas y conciliadas.
“La gestión de liquidez empieza a adquirir una dimensión más estratégica para los negocios que operan en canales digitales. Vender más puede significar mayores ingresos, pero también exige contar con procesos capaces de acompañar ese crecimiento y evitar que el dinero quede atrapado en tiempos de espera, múltiples plataformas o procesos manuales. Para las empresas, el desafío será que el crecimiento de sus ventas online también se traduzca en una gestión más ágil y visible de su dinero, especialmente a medida que amplían sus operaciones y mercados”, concluyó Echeandia.




