Perú obtuvo 41,01 puntos sobre 100 y quedó por detrás de Chile, Costa Rica, Colombia, Brasil, México, Argentina, Ecuador y Panamá en la evaluación ambiental.
Perú ocupó el puesto 87 entre 177 países en el Índice de Desempeño Ambiental 2026, con 41,01 puntos sobre 100. El resultado ubicó al país en la mitad baja de la clasificación mundial y por detrás de varios países de América Latina, pese a que concentra parte de la Amazonía, glaciares tropicales y ecosistemas marino-costeros vinculados a la corriente de Humboldt.
El Índice de Desempeño Ambiental 2026 es una medición comparativa elaborada por centros de investigación de las universidades de Yale y Columbia. El índice evalúa qué tan cerca se encuentran los países de determinadas metas ambientales mediante variables relacionadas con salud ambiental, protección de ecosistemas y cambio climático.
Por ello, la medición no considera únicamente la disponibilidad de recursos naturales, sino también la capacidad de los Estados para protegerlos, reducir daños ambientales y aplicar políticas cuyos resultados puedan ser verificados.
Índice de Desempeño Ambiental 2026 muestra una brecha regional
La distancia de Perú con varios referentes de América Latina es amplia. Chile, que encabezó América Latina y el Caribe, obtuvo 50,95 puntos y alcanzó el puesto 41 a nivel global. Costa Rica llegó a 49,28 puntos; Colombia, a 48,83; Brasil, a 48,27; México, a 46,10, y Argentina, a 46,07.
La brecha entre Perú y Chile fue de 9,94 puntos. Frente a Colombia, la diferencia alcanzó 7,82 puntos, mientras que Brasil superó a Perú por 7,26 puntos. Ecuador y Panamá también quedaron por encima, con 45,46 y 45,14 puntos, respectivamente.
La comparación resulta relevante porque Colombia, Brasil y Ecuador enfrentan algunos desafíos ambientales similares, entre ellos la presión sobre la Amazonía, la expansión agrícola, la extracción de recursos naturales y las dificultades para vigilar territorios extensos. Los tres países registraron mejores resultados que Perú en la clasificación.
El índice no premia por sí solo la existencia de bosques, ríos, montañas o especies. Un país con alta biodiversidad puede obtener una calificación limitada si no logra controlar problemas como la deforestación, la contaminación, las emisiones, la degradación de cuencas o la exposición de la población a aire contaminado.
Perú enfrenta desafíos pese a su patrimonio natural
En el caso peruano, el resultado contrasta con la extensión de su patrimonio natural. El país reúne áreas amazónicas, bosques secos, ecosistemas altoandinos, glaciares tropicales y una franja marina de alta productividad.
Sin embargo, también enfrenta problemas persistentes de deforestación, minería ilegal, contaminación por mercurio, deterioro de ríos y una capacidad desigual de fiscalización en zonas alejadas.
La gestión ambiental urbana forma parte de este desafío. Lima, Callao y otras ciudades deben responder a problemas relacionados con la calidad del aire, el transporte, los residuos, la expansión informal y los déficits de saneamiento.
Las emergencias vinculadas con lluvias, huaicos, sequías e inundaciones exponen, además, la vulnerabilidad del país ante el cambio climático y la necesidad de fortalecer la capacidad de prevención y respuesta frente a estos fenómenos.
Perú quedó por encima de otros países latinoamericanos
El resultado del Índice de Desempeño Ambiental 2026 también muestra que Perú superó a Bolivia, Paraguay, República Dominicana, Uruguay, Guatemala y Haití, entre otros países latinoamericanos.
A escala mundial, la puntuación peruana quedó cerca de la obtenida por Túnez, Santo Tomé y Príncipe, Mauricio y Rusia, cuyos resultados se ubicaron alrededor de los 41 puntos.
En el otro extremo de la clasificación, Estonia lideró el EPI 2026 con 74,79 puntos, seguida por Luxemburgo, con 74,24, y el Reino Unido, con 71,51. España ocupó el puesto 11, mientras que Estados Unidos, Australia, Japón y Canadá quedaron fuera de los primeros lugares, aunque conservaron calificaciones superiores a la peruana.
La distancia entre Perú y Estonia fue de 33,78 puntos, una diferencia que refleja la amplitud de los resultados registrados entre los países evaluados.
Ingresos y desempeño ambiental mantienen una relación
El informe identificó una correlación de 0,69 entre las puntuaciones ambientales y el producto interno bruto per cápita. Los países con mayores ingresos suelen contar con mayor capacidad para financiar infraestructura sanitaria, tratamiento de residuos, sistemas de monitoreo, transición energética y control de emisiones.
Esta relación, sin embargo, no determina por completo el resultado ambiental. El EPI señala que algunos países superan a otros con niveles de ingreso similares.
La posición de Perú debe analizarse, por ello, frente a sus pares latinoamericanos y también respecto de otras economías dependientes de actividades extractivas. La disponibilidad de recursos naturales no garantiza por sí misma mejores resultados en los indicadores ambientales evaluados.
El EPI evaluó 47 indicadores en 12 categorías
La edición 2026 del Índice de Desempeño Ambiental analizó 47 indicadores agrupados en 12 categorías temáticas y organizados alrededor de tres objetivos políticos: salud ambiental, vitalidad de los ecosistemas y cambio climático.
El estudio cuenta con el apoyo de la Fundación McCall MacBain y permite observar tanto la posición general de cada país como sus resultados en distintas áreas ambientales.
El puesto 87 no identifica por sí solo qué variable explica en mayor medida el desempeño de Perú. Sin embargo, el resultado permite observar una brecha entre la riqueza natural del país y los resultados registrados en materia de protección ambiental, prevención de daños y condiciones ambientales para la población.




