Las exportaciones peruanas de este producto por vía aérea crecieron 37% entre enero y agosto. El manejo de temperatura y la rapidez de la operación son factores relevantes para una fruta cada vez más orientada a mercados internacionales exigentes.
El escenario que enfrenta actualmente la agroexportación peruana está llevando a las empresas del sector a tomar mayores previsiones en la gestión de sus campañas.
En el caso de los arándanos, las condiciones climáticas y la incertidumbre sobre el comportamiento de la producción durante la segunda mitad de la temporada están haciendo que los exportadores prioricen sus programas comerciales y evalúen alternativas logísticas que les permitan asegurar las condiciones del producto hasta su llegada al mercado de destino.
En este contexto, la vía aérea viene ganando espacio dentro de la estrategia de exportación del sector. Entre enero y agosto de 2026, Perú exportó 9.220 toneladas de arándanos por vía aérea, frente a las 6.718 toneladas registradas durante el mismo periodo de 2025. Esto representa un crecimiento de 37%, equivalente a 2.503 toneladas adicionales.
La evolución mensual confirma esta tendencia. En agosto, por ejemplo, se movilizaron 1,85 millones de kilos por vía aérea, frente a los 1,55 millones registrados en agosto de 2025, un incremento de 20%. En junio, el crecimiento interanual alcanzó 79%, con 1,66 millones de kilos frente a los 926 mil kilos del mismo mes del año anterior.
En este escenario, para los exportadores la gestión logística adquiere una importancia mayor. El arándano es una fruta altamente perecible que requiere un manejo cuidadoso de temperatura y tiempos, especialmente cuando se busca preservar sus condiciones durante el tránsito hacia mercados internacionales.
La vía aérea permite reducir los tiempos de traslado y, acompañada de una adecuada operación de cadena de frío, facilita que los exportadores puedan atender programas comerciales que demandan mayor rapidez y control sobre las condiciones del producto. Por ello, el crecimiento de los envíos aéreos refleja también una búsqueda de mayor eficiencia y previsibilidad dentro de la cadena agroexportadora.
Esta tendencia se viene reflejando directamente en la operación de SAASA, empresa de Andino Holding, donde el volumen de arándanos recibido entre enero y agosto de 2026 alcanzó 3.176 toneladas, 48% más que en el mismo periodo de 2025.
La evolución de los últimos años muestra además un crecimiento sostenido de esta operación. SAASA recibió 778 toneladas de arándanos en 2022; 1.839 toneladas en 2023; 2.550 toneladas en 2024 y 3.949 toneladas en 2025. A agosto de 2026, el volumen recibido ya supera las 3.176 toneladas.
A ello se suma una mayor base de empresas que utilizan este servicio. El número de exportadores atendidos pasó de 295 en 2022 a 1.344 en 2025, evidenciando el crecimiento de la demanda por servicios especializados para el manejo de esta carga.
El control de las condiciones del producto constituye uno de los aspectos centrales de esta operación. En lo que va de 2026, el producto ha registrado una temperatura promedio de recepción de 4,5 °C y es entregado para despacho a 1,9 °C en promedio, dentro del rango óptimo de entre -0,5 °C y 2 °C.
“El crecimiento que estamos observando en la recepción de arándanos responde a una tendencia que vemos directamente en nuestros clientes: ante una campaña más exigente, los exportadores están priorizando aquellos programas comerciales en los que la vía aérea les permite contar con mayor velocidad y control sobre una carga que requiere un manejo especializado. Para nosotros, esto significa acompañarlos con una operación que cuide cada etapa, desde la recepción y conservación en frío hasta el despacho, manteniendo las condiciones que exige el producto”, señaló Ghisela Quijandría, jefa de Calidad en SAASA.




