La sesión bursátil estuvo marcada por una notable resiliencia del apetito por el riesgo a pesar de un trasfondo macroeconómico y monetario complejo. Por un lado, las intervenciones de tono marcadamente restrictivo por parte de miembros de la Reserva Federal como Musalem y Goolsbee tensionaron las expectativas sobre la política monetaria, situando en un 50% la probabilidad de una nueva subida de tipos ante el temor a presiones inflacionarias impulsadas por la fuerte demanda y por shocks de oferta en energía y metales básicos. A estas advertencias se sumaron los mensajes del Banco de Canadá sobre la persistencia de la inflación y el impacto del proteccionismo comercial. Sin embargo, el mercado encontró un fuerte respaldo en el frente diplomático y comercial tras conocerse la propuesta de Estados Unidos para prorrogar seis meses la tregua comercial con China y los avances para estabilizar el flujo energético en el Estrecho de Ormuz, permitiendo que la renta variable cerrara la jornada con sólidos avances.
El motor indiscutible de la jornada fue el sector tecnológico y el dinamismo de las grandes empresas de megacapitalización. Meta encabezó las alzas al dispararse más de un 10%, registrando su mayor subida diaria desde mediados de 2025 y añadiendo cerca de 190.000 millones de dólares a su valor de mercado en una sola sesión. A este impulso se sumó el hito histórico de AMD, que alcanzó por primera vez el billón de dólares en capitalización bursátil tras acumular un rendimiento superior al 177% en lo que va del año. Asimismo, la intensa actividad en el ecosistema de la Inteligencia Artificial con avances y anuncios por parte de OpenAI, SpaceX (con el lanzamiento del modelo Grok 4.7) y Anthropic, reafirmó la confianza del capital institucional en este segmento, eclipsando temporalmente el endurecimiento en las perspectivas de tipos de interés.
El comportamiento de las distintas clases de activos al cierre de la sesión confirmó una potente rotación hacia activos de crecimiento, con los principales índices bursátiles registrando avances generalizados. El índice Nasdaq 100 lideró las ganancias con un contundente repunte del +2,77% para situarse en los 30.470, seguido por el S&P 500, que avanzó un +1,60% alcanzando los 7.772, y el Dow Jones, que sumó un +0,72% cotizando en los 52.090. En Europa y Asia, el apetito por el riesgo también prevaleció, con el Stoxx 600 subiendo un +1,02% (641,9 pts), el Nikkei 225 repuntando un +2,32% (66.630 pts) y el China 50 ganando un +1,12% (14.650 pts). Por su parte, el índice de volatilidad VIX experimentó un ligero repunte del +1,62% hasta los 15,06 puntos, al tiempo que el índice dólar (DXY) cotizó con una leve alza del +0,21% en 100,40 unidades. En el mercado de criptoactivos, Bitcoin acentuó su fuerte impulso alcista con una subida del +5,98%, superando cómodamente la barrera de los 86.020 dólares. Finalmente, en las materias primas se observó una clara toma de beneficios, las cotizaciones del crudo registraron retrocesos significativos gracias al incremento de los embarques de Saudi Aramco (WTI -3,46% a 96,56 USD; Brent -2,69% a 101,30 USD), mientras los metales preciosos cotizaron en terreno negativo con el oro cediendo un -0,82% (4.342 USD) y la plata un -0,42% (65,97 USD).
La sesión de hoy demostró una capacidad sobresaliente por parte del mercado para absorber los discursos restrictivos de la Reserva Federal y priorizar los catalizadores de crecimiento microeconómico de gran impacto. El mercado tecnológico y de consumo mostró gran desempeño y buenas bases técnicas, sin embargo, con el posicionamiento sistemático de los fondos cuantitativos mostrando señales de cautela y las alertas de sobrecalentamiento económico en la mesa, el margen de error para los activos de riesgo se ha estrechado. De cara a las siguientes sesiones, el comportamiento del mercado dependerá de la publicación de los datos de actividad empresarial (PMI), las cifras laborales y el desenlace de los encuentros geopolíticos clave, los cuales determinarán si este impulso alcista logra consolidarse o si dará paso a una toma de utilidades ante la perspectiva de un entorno de tipos más altos por más tiempo.
Laura Torres, Directora de Inversiones IMB Capital Quants




