Escalada en Oriente Medio dispara el petróleo y eleva la tensión en los mercados globales

La escalada militar en Oriente Medio está sacudiendo a los mercados internacionales y elevando el precio del petróleo, en medio de tensiones geopolíticas, disrupciones en la logística energética y advertencias de bancos centrales sobre el posible impacto en la inflación y el crecimiento global.

El panorama financiero global se encuentra en una coyuntura de extrema fragilidad, marcada por una escalada bélica que no cede en Oriente Medio que ha reconfigurado las prioridades de los inversores hacia la protección de capital y el refugio en activos energéticos. Mientras el Índice de Miedo y Codicia se sitúa en niveles de 39/100 (Miedo), la economía mundial enfrenta cierto caos hacia el cierre virtual del Estrecho de Ormuz, una crisis logística histórica en el transporte de crudo y una política arancelaria estadounidense que amenaza con sacudir los cimientos del comercio transatlántico y asiático. La sincronización de ataques militares, disrupciones en la cadena de suministro y una retórica política endurecida sugiere que el mercado ha entrado en una fase de operaciones belicosas, donde la volatilidad del petróleo y las decisiones de la Reserva Federal dictarán el rumbo de los activos financieros en el corto plazo.

En Washington, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha confirmado que el arancel global del 15% anunciado por el presidente Donald Trump probablemente se implementará estos días, lo que supone un incremento sobre el 10% actual. Bessent proyecta que las tasas arancelarias volverán en cinco meses a los niveles previos a la anulación de los aranceles recíprocos por el Tribunal Supremo.

Paralelamente, el Tesoro contempla solicitar a China que reduzca sus compras de petróleo a adversarios de Estados Unidos y se prepara para anunciar medidas inmediatas que combatan el alza en los precios de la energía, incluyendo intervenciones en el mercado de futuros de crudo. Por su parte, el secretario del Interior, Burgum, confirmó que todas las opciones están sobre la mesa respecto a la compra de futuros, mientras destacaba que Venezuela está abriendo puertas para la debida diligencia minera tras recibir garantías de seguridad por parte de la administración estadounidense.

Desde la Reserva Federal, los miembros Bowman y Barkin han ofrecido una visión de cautela. Michelle Bowman señaló que el mercado laboral muestra señales de estabilización y espera un crecimiento continuo en 2026, aunque advirtió que es prematuro determinar el impacto total de la guerra en la economía interna. Thomas Barkin, por su parte, subrayó que la política de la Fed sigue siendo «modestamente restrictiva» y que la productividad del 2.8% está ayudando a las empresas a absorber el impacto de los aranceles. No obstante, Barkin enfatizó que, si los precios de la gasolina suben, un factor crítico para el sentimiento del consumidor, la Fed tendrá que decidir sobre la duración de este choque inflacionario. Los datos macroeconómicos recientes refuerzan esta tensión: el coste laboral unitario preliminar saltó al 2.8% (frente al 2% previsto), las solicitudes de desempleo continuadas subieron a 1.868 millones y los precios de exportación crecieron un 0.6% MoM, superando ampliamente el 0.2% esperado.

En el ámbito de defensa, el Pentágono ha solicitado 12,000 millones de dólares adicionales hasta 2031 para revertir la disminución en las tasas de preparación del caza F-35. Asimismo, se está redactando una norma que exigirá licencias para la exportación de chips de inteligencia artificial en todo el mundo, lo que obligaría a empresas como Nvidia ($NVDA) y AMD ($AMD) a obtener aprobación gubernamental para envíos a cualquier país. Bajo la dirección del secretario Hegseth, el ejército estadounidense ha tomado el control operativo de la frontera sur, reportando un cese en los cruces ilegales.

A pesar del ruido bélico, el sector de software ha mostrado resiliencia con subidas significativas: Salesforce ($CRM) +5.65%, Intuit ($INTU) +5.87%, Adobe ($ADBE) +3.11% y Booking ($BKNG) +7.20%. El optimismo surge al disiparse los temores por la disrupción de la IA, mientras OpenAI continúa su expansión con el lanzamiento de GPT-5.4 Pro y el desarrollo de un nuevo modelo de audio bidireccional, a pesar de reportar problemas técnicos en su API. Sin embargo, el Pentágono ha señalado a la firma Anthropic como un riesgo potencial para la cadena de suministro. En el sector de lujo y tecnología, Wedbush destaca a Apple, Microsoft y ServiceNow como valores clave para mantener durante el conflicto.

La crisis logística es, sin duda, el punto más crítico para el sector energético. Los superpetroleros están abandonando el Golfo Pérsico; al menos tres petroleros gigantes (VLCC) desviaron su ruta hacia el Atlántico, mientras que más de 60 buques vacíos mantienen posición al sur de la India. Saudi Aramco ha comenzado a redirigir suministros hacia su terminal del Mar Rojo en Yanbu para evitar el Estrecho de Ormuz, cuyo tráfico ha caído un 92%. En este contexto, QatarEnergy y Petronet han declarado «fuerza mayor» en sus suministros. El impacto en el sector aéreo es masivo, con más de 23,000 cancelaciones de vuelos hacia Oriente Medio y costes que rozan los 1,000 millones de dólares.

La presidenta del BCE, Christine Lagarde, ha manifestado que la entidad seguirá atentamente los desarrollos globales y que las decisiones de política monetaria se basarán estrictamente en los datos, sin posturas preestablecidas. Los traders ya descuentan un 75% de probabilidad de una subida de tipos este año. La relación transatlántica ha sido descrita por la ministra de la UE, Kallas, como «sacudida hasta sus cimientos» por el cambio en la política exterior de EE. UU. En el Reino Unido, el primer ministro Keir Starmer anunció el envío de cuatro aviones Typhoon adicionales a Catar y helicópteros anti-drones a Chipre, coordinando esfuerzos con Francia, Italia y Grecia para estabilizar la región.

En Asia, China ha fijado su objetivo de crecimiento económico para 2026 entre el 4.5% y el 5%, el nivel más bajo desde 1991. Para estimular su economía, Pekín planea emitir bonos por 44,000 millones de dólares para capitalizar sus bancos y ha presentado una hoja de ruta a cinco años para integrar la IA en su aparato industrial. Sin embargo, en una medida que ha alarmado a los mercados, China ha detenido todas las exportaciones de diésel y gasolina. En contraste, la bolsa de Corea del Sur se disparó más de un 10%, registrando su mejor jornada histórica, mientras que, en Japón, las demandas salariales sindicales sugieren un impulso firme antes de la próxima decisión del Banco de Japón.

El crudo Brent ha superado los 84 dólares por barril, impulsado por ataques directos a la infraestructura petrolera.

Un petrolero anclado frente a Kuwait sufrió una explosión con vertido de carga, y la Guardia Revolucionaria de Irán afirma haber incendiado un buque estadounidense en el norte del Golfo. El ejército israelí ha ejecutado ataques contra la infraestructura del régimen en Teherán, completando su 113ª oleada de bombardeos en el oeste y centro de Irán, incluyendo instalaciones nucleares subterráneas en Natanz. Por su parte, Irán ha respondido con drones contra el cuartel general de fuerzas estadounidenses en Erbil y ataques cerca del aeropuerto de Najicheván en Azerbaiyán. A pesar de la violencia, el viceministro iraní Araghchi señaló que Teherán estaba dispuesto a deshacerse de sus reservas de uranio enriquecido a cambio de concesiones significativas, aunque simultáneamente declaró que el país está listo para una invasión terrestre estadounidense.

Desde mi perspectiva técnica, los mercados se encuentran en un punto de ruptura estructural. La divergencia entre la resiliencia de las acciones de software y el colapso de la logística petrolera sugiere que estamos ante un mercado bifurcado. La proyección inmediata para el petróleo es alcista si el cierre de Ormuz se prolonga, lo que actuaría como un impuesto directo al consumo global y precipitaría señales recesivas en Estados Unidos

Felipe Mendoza, Analista de mercados EBC Financial Group