Fideicomisos: la herramienta que hoy permite proteger el patrimonio sin sacar capital del país

Los fideicomisos en el Perú se consolidan como una herramienta cada vez más relevante.

A solo unos meses de las elecciones presidenciales en el Perú, y con un nuevo Presidente elegido por el Congreso, el clima de cautela vuelve a instalarse entre inversionistas, empresarios y familias de alto patrimonio, aunque no al nivel de años anteriores. Y es que la experiencia de procesos electorales previos, en particular la del 2021, dejó una huella clara: ante escenarios de incertidumbre política, una parte relevante del capital privado opta por salir del país como mecanismo de protección, motivadas por el temor a cambios en las reglas de juego, mayores cargas tributarias o riesgos a la propiedad privada.

Es más, el mismo BCRP intentó moderar la percepción de fuga masiva de capitales al señalar que no todo el deterioro observado en las reservas internacionales, cerca de US$9.000 millones, alrededor del 11% del total, había salido efectivamente del país. Parte de ese dinero, explicó, se mantuvo en efectivo dentro de los hogares, “debajo del colchón”.

Hoy, sin embargo, una pregunta se pone sobre la mesa: ¿sigue siendo necesario sacar el patrimonio al extranjero para protegerlo?

“Durante años, la respuesta para muchos fue afirmativa. En contextos de alta volatilidad política o económica, trasladar activos al exterior, o estructurarlos a través de vehículos offshore, ofrecía una sensación de estabilidad jurídica, mayor control y distancia del ruido local”, destaca Geraldo Arosemena, managing director de TMF Group para Perú y Bolivia. No obstante, agrega, “esa estrategia también implicaba costos relevantes: estructuras legales complejas, mayores gastos de mantenimiento, fiscalización internacional cada vez más estricta, obligaciones de reporte y, en muchos casos, una pérdida de eficiencia operativa para negocios que seguían teniendo su centro de actividad en el Perú”.

A ello se suma un cambio clave en el entorno global: hoy, sacar el dinero del país ya no equivale necesariamente a protegerlo mejor. Los estándares de transparencia fiscal, el intercambio automático de información y la supervisión internacional han reducido de forma significativa las ventajas que antes ofrecían estas estructuras.

En este nuevo escenario, los fideicomisos en el Perú se consolidan como una herramienta cada vez más relevante para quienes buscan proteger su patrimonio sin deslocalizar capitales. “A diferencia de otras figuras, el fideicomiso permite separar jurídicamente determinados activos del patrimonio del constituyente, asignándolos a un fin específico y bajo la administración de una entidad fiduciaria independiente”, explica Arosemena.

Esto significa que los bienes transferidos a un fideicomiso no forman parte del riesgo directo del constituyente, no pueden ser afectados por contingencias ajenas al fin pactado y cuentan con reglas claras de administración, uso y destino. Todo ello dentro del marco legal peruano, con seguridad jurídica y supervisión local.

¿Por qué el fideicomiso responde mejor al contexto actual? Los fideicomisos permiten enfrentar escenarios de incertidumbre política o económica con una lógica distinta: ordenar y blindar el patrimonio, en lugar de moverlo. En ese sentido, el especialista destaca que entre sus principales ventajas se encuentran:

  • Protección patrimonial efectiva: los activos fideicometidos quedan separados del riesgo empresarial o personal del constituyente.
  • Control y transparencia: las reglas se establecen desde el inicio y son ejecutadas por un tercero especializado e independiente.
  • Eficiencia operativa: el capital permanece en el país, permitiendo que los negocios sigan operando, invirtiendo y generando valor localmente.
  • Menor complejidad fiscal internacional: al tratarse de una estructura local, se reducen los costos y riesgos asociados a la fiscalización transfronteriza.
  • Flexibilidad: los fideicomisos pueden adaptarse a distintos fines: garantía, administración, inversión, sucesión patrimonial o protección de flujos.

“Más que una respuesta coyuntural a un proceso electoral, el uso de fideicomisos refleja un cambio estructural en la forma de gestionar el patrimonio en el Perú. Frente a un entorno donde la incertidumbre ya no es excepcional sino recurrente, la sofisticación financiera pasa por estructurar mejor, no por huir”, indica el managing director de TMF Group para Perú y Bolivia.

En ese sentido, los fideicomisos se posicionan como una herramienta clave para quienes buscan previsibilidad, protección y orden, sin renunciar al mercado peruano ni asumir los costos, económicos y operativos, de sacar su capital del país. En tiempos de elecciones y decisiones sensibles, proteger el patrimonio hoy implica, más que nunca, hacerlo de manera inteligente y estratégica.