Gestión laboral en Perú 2026: productividad y formalización como motores estratégicos de la competitividad

En un mercado marcado por la alta informalidad y una creciente presión por la eficiencia, la administración estratégica del tiempo y el talento se convierte en la clave para la sostenibilidad de las empresas peruanas.

Hacia el 2026, el mercado laboral peruano se encuentra en un punto decisivo. Mientras el debate sobre la reducción de la jornada laboral comienza a ganar espacio en la agenda pública, la verdadera urgencia para las organizaciones reside en cerrar la brecha de productividad. En este escenario, a nivel global ADP Research ha identificado que la gestión del tiempo está dejando de ser un proceso meramente administrativo para transformarse en una palanca estratégica que impacta directamente en la formalización, el compromiso y los resultados del negocio.

En Perú, esta tendencia requiere un  desafío  particular, debido a que las empresas operan en un entorno de alta informalidad donde la eficiencia laboral varía drásticamente entre sectores. Para las organizaciones formales, avanzar hacia modelos de gestión basados en datos y objetivos no es solo una tendencia, sino una necesidad para atraer a un talento cada vez más exigente y móvil.

El desafío de la productividad en una economía de «viviendo al día»

La realidad financiera del trabajador peruano añade una capa de complejidad a la gestión de RR.HH. Según datos del estudio People at Work de ADP:

  • Presión financiera: El 73% de los trabajadores en Perú vive al día (paycheck to paycheck), una cifra superior al promedio latinoamericano (63%).
  • Pluriempleo: Esta fragilidad económica ha llevado a que el 29% de los peruanos mantenga dos o más empleos, lo que incrementa el riesgo de agotamiento (burnout) y afecta la productividad lineal en las empresas.

“La competitividad empresarial en el Perú de 2026 no dependerá de trabajar más horas, sino de cómo las organizaciones logren mayor productividad y compromiso mediante una gestión transparente y tecnológica”, comenta Karem Fonseca, Sr Manager HR de ADP. de ADP. “Cuando el 73% de tu fuerza laboral tiene preocupaciones financieras inmediatas, la precisión en el pago, la flexibilidad responsable y las oportunidades de crecimiento se vuelven los pilares de la retención”.

De la cultura del control a la gestión por resultados

Hacia 2026, las empresas líderes en sectores como servicios, minería y agroindustria están migrando de modelos de control horario rígidos hacia una gestión basada en analítica de personas. Esta transición desde modelos de control hacia esquemas basados en datos es una tendencia que ADP Research viene observando a nivel global, y que en Perú comienza a consolidarse con mayor fuerza en sectores clave

Los hallazgos de ADP Research destacan tres factores clave para esta transición:

  1. Visión Holística: La integración de la gestión del tiempo con la nómina permite a las organizaciones identificar patrones de rotación y ausentismo antes de que afecten la operación.
  2. Transparencia y Formalización: El uso de herramientas digitales asegura que cada hora trabajada sea contabilizada y remunerada con precisión, fortaleciendo la confianza en el sector formal.
  3. Desarrollo de Carrera: Ante el dato de que el 24% de los peruanos ve la ‘falta de oportunidades’ como su mayor barrera, RR.HH. debe utilizar los datos para crear rutas de formación (upskilling) que preparen al personal para el avance tecnológico.

La tecnología como puente, no como barrera

El avance de la Inteligencia Artificial también redefine las expectativas. Según hallazgos globales de ADP, el miedo al desplazamiento tecnológico está influyendo en las decisiones laborales: el 30% de los trabajadores que temen ser reemplazados por la IA buscan activamente otro empleo. En el Perú de 2026, el éxito de las áreas de Gestión de Personas radicará en presentar la tecnología no como un reemplazo, sino como una herramienta que libera tiempo para tareas de mayor valor, permitiendo esquemas de trabajo más flexibles y humanos.