La Resolución Ministerial N.º 000034-2026-PRODUCE elimina topes de captura y desmantela incentivos que promovían la instalación de sistemas satelitales en la flota artesanal, generando preocupación por control, seguridad y formalización.
La reciente norma ha encendido alertas en el sector pesquero artesanal, al suprimir los límites de captura por faena y eliminar incentivos normativos que impulsaban la adopción del monitoreo satelital en la flota de pota. Esta decisión marca un giro respecto al modelo de gestión implementado en años anteriores, que había fortalecido la fiscalización, mejorado la seguridad en altamar y reducido la pesca ilegal.
Inquietud en pesca artesanal
Piero Rojas, profesor de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas, destaca que la política de incentivos aplicada hasta 2025 permitió que cerca de 1.000 embarcaciones artesanales instalaran el sistema SISESAT en un solo año, con impactos positivos en trazabilidad y protección de los tripulantes. “La masificación de equipos satelitales no solo permitió un control más efectivo contra la pesca ilegal, sino que también mejoró las condiciones de seguridad a bordo para miles de trabajadores”, señaló. Según el especialista, la eliminación de incentivos podría frenar este avance y reabrir la brecha entre normativa y realidad operativa.
Riesgos para la flota artesanal
La Sociedad Nacional de Pesca Artesanal del Perú (SONAPESCAL) advierte que la eliminación de límites individuales de captura debilita los mecanismos que motivaban a los armadores a invertir en tecnología y prácticas responsables. Elsa Vega, presidenta de la organización, señala que hasta enero de 2026, el 74% de las embarcaciones artesanales ya contaba con dispositivos satelitales, pero la falta de incentivos puede frenar la expansión de la cobertura y exponer a los pescadores a competencia desleal e informalidad.
Desafíos para SISESAT
La normativa obliga desde febrero de 2026 a que todas las embarcaciones con bodega de 20 a 32,6 m³ cuenten con SISESAT, bajo sanción administrativa. Sin los estímulos previos, muchos armadores podrían mostrar menor interés en invertir en estos sistemas, lo que podría traducirse en menor control sobre el esfuerzo pesquero y dificultades para fiscalizar la actividad.
Efectos en el acceso internacional
El retroceso normativo también podría afectar la participación de Perú en aguas reguladas por la Organización Regional de Ordenación Pesquera del Pacífico Sur (OROP-PS), que exige monitoreo satelital como condición de autorización. Si la adopción tecnológica se estanca, la flota artesanal podría perder ventajas en acceso a estas áreas y enfrentar mayores obstáculos para demostrar cumplimiento internacional.
Lo que significa para los pescadores
Lejos de fortalecer la sostenibilidad y el ordenamiento de la pesca artesanal de pota, la nueva normativa genera incertidumbre en el sector. La eliminación de incentivos amenaza con frenar avances en monitoreo, control y seguridad, y podría hacer retroceder la formalización de la flota artesanal.






