Giro energético en el Golfo: Valero apuesta fuerte por crudo venezolano

La refinadora estadounidense planea importar hasta 6,5 millones de barriles en marzo, en un movimiento que podría reconfigurar el mapa de compras de petróleo venezolano en Estados Unidos.

La petrolera Valero Energy prevé adquirir hasta 6,5 millones de barriles de crudo venezolano durante marzo, volumen que será procesado en sus refinerías de la Costa del Golfo. La operación refleja el reacomodo de los flujos energéticos tras la flexibilización de restricciones y el nuevo esquema de suministro entre Washington y Caracas.

Según información difundida por Reuters, Valero fue una de las primeras refinerías estadounidenses en retomar importaciones desde Venezuela luego del acuerdo energético por 2.000 millones de dólares alcanzado entre Estados Unidos y el gobierno interino venezolano.

¿Superará a Chevron en compras?

Si Valero concreta la adquisición de 10 o más cargamentos en marzo, equivalentes a unos 210.000 barriles diarios, podría superar en volumen a Chevron en la compra de crudo venezolano para refinación en Estados Unidos.

Chevron, por su parte, proyecta elevar sus exportaciones de petróleo venezolano hasta aproximadamente 300.000 barriles por día. Tradicionalmente, la compañía procesa cerca de la mitad de ese volumen en sus propias refinerías y comercializa el resto a otras empresas estadounidenses. Fuentes del sector indican que Chevron suministraría a Valero buena parte del crudo que esta última planea importar.

Reconfiguración del comercio petrolero

El interés por el crudo venezolano responde a factores técnicos y económicos. Las refinerías del Golfo están diseñadas para procesar crudos pesados, como el venezolano, lo que permite optimizar márgenes frente a otros tipos de petróleo más livianos.

Además, el aumento de estas compras ocurre en un contexto de volatilidad energética global, donde los precios internacionales y la oferta disponible condicionan las decisiones de abastecimiento. Para el mercado estadounidense, la ampliación de importaciones desde Venezuela supone diversificación de suministro y ajuste estratégico en la matriz de refinación.

Perspectiva económica

El movimiento de Valero no solo tiene implicancias comerciales, sino también geopolíticas. La evolución de las sanciones, la estabilidad de la producción venezolana y la relación bilateral con Estados Unidos serán determinantes para sostener estos volúmenes en el mediano plazo. Si las operaciones se consolidan, marzo podría marcar un punto de inflexión en la dinámica de importaciones de crudo venezolano hacia el mercado norteamericano.