Palma aceitera ingresa al top 5 de cultivos priorizados para 2026 y abre nuevas oportunidades para la Amazonía

La inclusión del cultivo en la lista oficial del MIDAGRI refuerza su papel como motor de desarrollo productivo, formalización y generación de empleo para miles de pequeños agricultores, especialmente en Ucayali, la región líder en producción.

La palma aceitera fue incorporada en el quinto lugar de la Lista de Cultivos Priorizados producidos por la Agricultura Familiar para el año 2026, publicada por el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI), una decisión que consolida su relevancia estratégica dentro de la política agrícola nacional y proyecta nuevas oportunidades para el desarrollo sostenible de la Amazonía peruana.

La Resolución Ministerial N° 0046-2026-MIDAGRI establece que esta lista será de cumplimiento obligatorio para todas las entidades y programas del sector, con el objetivo de optimizar la planificación productiva y focalizar los recursos públicos. En total, se han identificado 45 cultivos estratégicos mediante una metodología basada en datos estadísticos y proyecciones de mercado, entre los que figuran productos permanentes como la palta, el café, el cacao, la aceituna y la palma aceitera en una posición destacada.

La incorporación de la palma en este grupo responde no solo a criterios técnicos y de mercado, sino también a su impacto económico y social en la Amazonía. Actualmente, existen más de 120 mil hectáreas cultivadas con palma aceitera en el país y alrededor de 95 mil ya se encuentran en producción. Más del 70 % de esta superficie es manejada por pequeños y medianos productores organizados en asociaciones y cooperativas, lo que evidencia el carácter inclusivo del sector.

Ucayali lidera el área cultivada de palma aceitera con más de 60 mil hectáreas, seguida por San Martín. Este liderazgo se sustenta en la disponibilidad de tierras previamente intervenidas y en la conectividad vial que facilita la comercialización, lo que ha permitido consolidar una cadena productiva sólida y articulada. En esta región, el cultivo no solo dinamiza la economía rural, sino que representa más del 50 % del valor total exportado.

Uno de los principales atributos de la palma aceitera es su producción permanente durante los 365 días del año, lo que garantiza un flujo constante de ingresos para los agricultores, a diferencia de otros cultivos estacionales. La producción nacional alcanza aproximadamente 280 mil toneladas anuales de aceite crudo de palma, que se procesan íntegramente en el país, generando valor agregado a través de más de 15 plantas extractoras y refinerías que operan con estándares de calidad y sostenibilidad.

La cadena productiva genera más de 17 mil empleos directos y entre 50 mil y 60 mil empleos indirectos en la Amazonía, considerando actividades como transporte, comercio de insumos, servicios y maquinaria agrícola. Además, alrededor de 12 mil familias dependen directamente del cultivo, beneficiando a más de 70 mil peruanos. Aunque la mayor parte de la producción abastece el mercado interno, las exportaciones superan las 85 mil toneladas anuales.

Más allá de las cifras, el cultivo ha demostrado ser una herramienta eficaz para promover la formalidad y ofrecer alternativas económicas en zonas históricamente vulnerables. Entre 1995 y 2010, la palma aceitera contribuyó al reemplazo de más de 25 mil hectáreas de hoja de coca ilegal, facilitando la transición hacia economías lícitas y sostenibles.

Con este reconocimiento del MIDAGRI, el cultivo no solo reafirma su posición dentro de la cartera agrícola nacional, sino que fortalece su rol como base del desarrollo económico y social amazónico, generando empleo, valor agregado e integración productiva para miles de familias peruanas.