Los riesgos más comunes hoy no son únicamente externos, sino que se manifiestan cuando los sistemas internos quedan obsoletos como resultado de los avances tecnológicos.
El sector empresarial peruano se encuentra en un punto de inflexión, donde cerrar la brecha digital y prevenir caídas de sistema se han convertido en la única garantía para una reacción rápida ante las crisis. Por ello, la implementación de internet 100 % fibra óptica se ha vuelto el pilar fundamental de cualquier estrategia de supervivencia en un entorno global, sostuvo Betsy Arana, directora comercial de WOW Empresas.
Esta vulnerabilidad se refleja en las estadísticas de OSIPTEL, que al cierre del tercer trimestre de 2025 confirman un récord histórico: la fibra óptica ya representa el 81.07 % del mercado total de internet fijo en el Perú, sumando 3.47 millones de conexiones. Sin embargo, a pesar de este galopante avance tecnológico, el regulador advierte que la brecha de continuidad persiste, ya que el crecimiento se concentra en el volumen de accesos, dejando aún pendiente el fortalecimiento de infraestructuras redundantes que eviten paralizaciones ante fallas masivas en la red.
“A pesar de que muchas organizaciones cuentan con planes de contingencia formales en papel, los corporativos enfrentan brechas estructurales profundas relacionadas con la infraestructura de conectividad y una excesiva dependencia de nodos centrales vulnerables, que son la causa de los principales cuellos de botella”, señaló Arana.
A esto se suma que, en el Perú, la resiliencia operativa se ha visto desafiada no solo por desastres naturales, sino también por una arquitectura digital que no siempre evoluciona a la velocidad que el negocio exige.
Los riesgos más comunes hoy no son únicamente externos, sino que se manifiestan cuando los sistemas internos quedan obsoletos como resultado de los avances tecnológicos. La falta de protocolos de recuperación ante desastres (DRP) actualizados figura como una de las amenazas más latentes y, según analistas de WOW, muchas empresas operan bajo la premisa del “optimismo tecnológico”, asumiendo que la conectividad es una constante infalible.
Para WOW, la planificación tecnológica ha dejado de ser una tarea exclusiva del área de Sistemas para convertirse en una decisión estratégica de la alta gerencia. “Bajo este enfoque, no se trata solo de reaccionar ante la caída de un servidor, sino de diseñar operaciones que puedan adaptarse y sostenerse bajo presión extrema. La continuidad del negocio hoy depende de una visión donde la tecnología sea el centro de la estrategia corporativa, a fin de evitar el impacto financiero que, en sectores críticos, puede representar pérdidas de miles de dólares por hora”.
En este contexto de transformación necesaria, WOW Empresas expondrá cómo la integración de redes de fibra óptica de última generación y soluciones de respaldo inteligente son factores clave para mitigar impactos, con el objetivo de asegurar que el flujo de datos —el verdadero sistema circulatorio del comercio moderno— no se detenga ante escenarios críticos.
La importancia de este cambio es respaldada por datos de la Encuesta Nacional de Empresas (ENE), que sugieren que la adopción tecnológica en los sectores de servicios y comercio ha incrementado la productividad, pero también la dependencia de una conexión ininterrumpida.






