Remesas, pagos B2B y tesorería regional exigen más velocidad y trazabilidad; la interoperabilidad y la validación de titularidad se consolidan como base de confianza.
La expansión de remesas, pagos B2B y gestión de liquidez entre Estados Unidos y Latinoamérica está tensionando la infraestructura tradicional: múltiples integraciones por país, baja trazabilidad y mayor riesgo operativo en esquemas instantáneos. Solo en remesas, la región recibió cerca de US$174.400 millones en 2025 según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), mientras que el resto de los flujos corporativos vive una aceleración en la necesidad de operar en tiempo real y con validación previa de cuentas.
En este contexto, el desafío ya no es solo mover dinero entre países, sino la capacidad de hacerlo con mayor velocidad, visibilidad operativa y menor riesgo entre múltiples jurisdicciones de forma simultánea. Prometeo, fintech especializada en el desarrollo de infraestructura financiera, explica cómo acelerar la creación de corredores financieros estratégicos entre las Américas mediante una capa tecnológica unificada que habilita pagos y validación de cuentas en tiempo real, puede acelerar la estandarización operativa y reducir fricciones en pagos y tesorería regional.
Un corredor financiero es una conexión operativa y tecnológica entre dos mercados que estandariza pagos, validación y visibilidad de tesorería para operar cross-border con lógica “local”. “El desafío dejó de ser la conexión entre países y pasó a ser la estandarización de las operaciones financieras a nivel regional. Las empresas operan por mercados integrados, y la infraestructura debe responder a esa lógica, conectando bancos, cuentas y sistemas de forma segura y en tiempo real”, señala Roberto Gaudelli, director comercial de Prometeo.
Estos corredores permiten operar flujos transfronterizos con la misma lógica de una transacción local, integrando capacidades clave como:
- Pagos cuenta a cuenta (A2A) cross border: menos intermediarios, menor tiempo de liquidación.
- Validación de cuentas en tiempo real: reduce errores y fraudes en esquemas de pagos instantáneos y procesos de on boarding.
- Agregación bancaria y conexión con múltiples instituciones, facilitando la operación multi-banco desde una sola integración.
- Visibilidad inmediata de saldos, movimientos y conciliaciones, un elemento clave para la gestión de tesorería.
- Orquestación multi-país desde una única integración, permitiendo escalar operaciones sin replicar integraciones por mercado.
Corredores financieros y pagos cross-border
La compañía ha fortalecido corredores clave como Estados Unidos–México y Estados Unidos–Argentina, mercados con un alto volumen de operaciones B2B y flujos de tesorería transfronterizos, e incluso interregionales como Brasil-Perú para clientes de sectores varios como seguros, pasarelas de pago, marketplaces y empresas B2B. Estos corredores responden a una demanda creciente de empresas que operan regionalmente, pero enfrentan infraestructuras fragmentadas por país y están diseñadas para reducir intermediarios, optimizar costos y mejorar la trazabilidad de las operaciones, facilitando la escalabilidad de los flujos financieros sin fricciones operativas.
Un elemento central de estos corredores es la validación de cuentas en tiempo real, que se consolida como una capa crítica de confianza para los pagos transfronterizos. En esquemas de pagos instantáneos, donde la reversión de una transferencia no siempre es posible, validar de forma inmediata la titularidad y vigencia de una cuenta se vuelve indispensable para reducir errores, fraudes y casos de ‘account mismatch’ (inconsistencia de cuentas), un problema recurrente en flujos cross-border de alto volumen.
Borderless Banking: la infraestructura que conecta los corredores
La aceleración de estos corredores financieros se apoya en la evolución de Borderless Banking, una arquitectura orientada a unificar pagos, cobranzas, validación y visibilidad financiera en una sola infraestructura regional. Este enfoque busca que las empresas gestionen operaciones entre Latinoamérica y Estados Unidos bajo un esquema operativo homogéneo, como si se tratara de un solo mercado, simplificando la gestión de tesorería y acompañando su expansión internacional.
La incorporación de capacidades de pagos A2A y orquestación inteligente refuerza además el rol de Estados Unidos como un nodo clave dentro de los flujos financieros regionales y globales, en un momento donde el volumen, la frecuencia y la importancia de estos pagos continúan en aumento.
“Estamos avanzando hacia una infraestructura financiera sin fronteras, donde los corredores conectan economías y no solo sistemas. El valor está en reducir fricciones operativas y riesgos en pagos que hoy son críticos para la operación diaria de las empresas”, concluye Roberto Gaudelli, director comercial de Prometeo.






