Desde una perspectiva macroeconómica, el sentimiento sigue siendo alcista a largo plazo debido a factores fundamentales sólidos, como la demanda de los bancos centrales que aún es fuerte, con un 95% de ellos esperando aumentar sus reservas globales en los próximos 12 meses y un 43% con planes activos de incremento, destacando compradores constantes como China, Polonia, Turquía y Corea del Sur. A esto se suma un entorno de tipos de interés favorable, donde los mercados descuentan recortes de aproximadamente 75 puntos básicos para 2026 por parte de la Fed ante el deterioro del mercado laboral estadounidense. Aunque existe cierto riesgo geopolítico por las tensiones en Irán y China, los avances diplomáticos temporales en Omán han restado algo de urgencia, contribuyendo a la corrección reciente desde máximos.
El análisis técnico muestra que, aunque el oro sufrió una corrección agresiva carcana a -17% desde su máximo hasta los 4,670 dólares, la estructura de máximos y mínimos crecientes en el gráfico diario se mantiene consistente, mientras el precio no rompa dicho nivel de soporte. Actualmente, el precio se encuentra testeando una zona de demanda institucional entre los 4,870 y 5,050 dólares. Los niveles clave a vigilar son la resistencia inmediata en $5,050 dólares y el soporte psicológico en $4,700 dólares, seguidos por el soporte estructural en $4,400 dólares. El consenso institucional de grandes bancos como J.P. Morgan y UBS ha revisado sus objetivos al alza hacia los $6,200 – $6,300 dólares para finales de 2026, mientras que Goldman Sachs prevé que se mantenga por encima de los $5,000 dólares.
Para la gestión de riesgos y operativa, se sugiere cierta cautela táctica a corto plazo y se recomienda esperar a que la estructura se estabilice en lugar de perseguir el precio tras movimientos verticales. Es fundamental monitorear los datos de inflación (CPI) y empleo (NFP) de febrero, que podrían representar una rotación potencial masiva de capital hacia el oro a medida que las tasas de interés comiencen su proyectado descenso.
Felipe Mendoza, CEO IMB Capital Quants






