El Megapuerto de Chancay y su nuevo rol en el trasbordo regional

Las cargas procedentes de China con destino a Chile y Colombia consolidan al terminal como un nodo logístico clave del Pacífico sur.

En su primer año de operación, el Megapuerto de Chancay se ha consolidado como un punto estratégico para el trasbordo de mercancías asiáticas hacia Sudamérica, especialmente de cargas procedentes de China con destino final en Chile y Colombia. Esta dinámica ha comenzado a redefinir los flujos logísticos del Pacífico sur y a posicionar al terminal como un nuevo hub regional.

Ubicado en la costa central del Perú, Chancay ha logrado insertarse con rapidez en las principales rutas marítimas internacionales, transformando la dinámica del comercio exterior y ampliando su influencia más allá del mercado peruano. Su relevancia ya no se mide solo por las importaciones y exportaciones nacionales, sino por su capacidad para redistribuir carga hacia otros países de la región.

Trasbordo como eje del crecimiento

Según datos de la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria, durante 2025 el Megapuerto de Chancay registró un movimiento de 126.384 TEU en operaciones de trasbordo, con China como principal puerto de origen. En su mayoría, estos contenedores no permanecen en Perú, sino que son redistribuidos hacia terminales de Chile y Colombia.

El viceministro de Economía, Gerardo López, explicó que cerca de la mitad del movimiento total del puerto corresponde a contenedores en tránsito. Precisó que no se trata de importaciones destinadas al mercado peruano, sino de exportaciones con destino a otros países, lo que confirma la vocación del terminal para convertirse en un hub portuario regional.

Esta característica distingue a Chancay de otros puertos del país y lo acerca a los modelos de plataformas logísticas internacionales, donde el valor estratégico reside en la conectividad y la eficiencia del trasbordo.

Impacto fiscal y actividad aduanera

El desempeño del Megapuerto de Chancay también se refleja en la recaudación fiscal. Durante 2025, la Sunat superó los S/ 1.037 millones en ingresos asociados a las operaciones del terminal, de acuerdo con cifras del Ministerio de Economía y Finanzas. El 60 % de ese monto se concentró en la segunda mitad del año, siendo octubre el mes de mayor recaudación, con S/ 121,3 millones.

La importación de vehículos, principalmente de origen asiático, lideró la recaudación con S/ 247,1 millones, seguida por los graneles con S/ 233,3 millones y la maquinaria con S/ 217,5 millones. En términos de actividad, entre junio y diciembre se registró el mayor flujo de declaraciones de importación, con picos en agosto y diciembre.

En exportaciones, julio y agosto concentraron los mayores volúmenes de declaraciones. En total, 1.873 importadores canalizaron sus operaciones a través del puerto durante ese periodo, lo que confirma el rápido crecimiento de su base de usuarios.

Metas, resultados y posicionamiento

La Asociación Peruana de Agentes Marítimos informó que el puerto movilizó 336.200 TEU en 2025, una cifra ligeramente inferior a la meta de 350.000 unidades proyectada por Cosco Shipping Ports Chancay. La brecha de 4,1 % responde, según la concesionaria, a un proceso de maduración de rutas logísticas que aún se encuentran en transición desde otros terminales.

Pese a no alcanzar el objetivo inicial, el Megapuerto de Chancay se posicionó como la cuarta aduana con mayor recaudación del país, superando a instalaciones con décadas de operación. El liderazgo del sistema portuario nacional sigue en manos del Puerto del Callao, que cerró el año con 3,04 millones de TEU, pero la tendencia hacia la descentralización logística ya muestra señales claras.

Desde Cosco Shipping Ports se proyecta un escenario optimista para el ciclo 2026, con la incorporación de nuevas líneas navieras internacionales como MSC y la optimización de sistemas automatizados, con la meta de alcanzar el millón de TEU entre 2027 y 2028.

Visión estratégica y desafíos estructurales

El potencial de Chancay como eje de integración regional ha sido destacado por diversos especialistas. El decano del Colegio de Economistas de Lima, José Manuel Mesía Herrera, señaló que el puerto redefine la geografía del comercio internacional y abre oportunidades en agroexportación, servicios y nuevas actividades productivas que deben incorporarse en la agenda de los planes de gobierno.

No obstante, advirtió que la infraestructura por sí sola no garantiza desarrollo. Para consolidar a Chancay como hub portuario, se requiere infraestructura complementaria, gobernanza efectiva y una oferta exportable sólida. Subrayó que es indispensable desarrollar clústeres productivos, corredores económicos, zonas económicas especiales y una planificación territorial adecuada.

El especialista remarcó que la estabilidad macroeconómica del país es un activo relevante, pero insuficiente sin un plan nacional de desarrollo consensuado que oriente las decisiones de inversión y reduzca la visión de corto plazo en la gestión pública.

Integración territorial y perspectivas

Uno de los principales retos identificados es la limitada integración territorial del puerto. Mesía Herrera recordó que, pese a su importancia estratégica en la nueva Ruta de la Seda en América Latina, Chancay aún enfrenta carencias en vías de acceso y corredores logísticos eficientes.

La falta de un plan de desarrollo urbano aprobado y de reglas claras sobre el uso del territorio dificulta la atracción de inversión privada en zonas estratégicas alrededor del puerto. Este vacío normativo, según el análisis, limita el potencial multiplicador del megapuerto sobre la economía local y regional.

Aun así, el fenómeno del trasbordo de cargas chinas con destino a Chile y Colombia ya ha modificado el eje logístico tradicional del Pacífico sur. La combinación de infraestructura moderna, recaudación aduanera robusta y ubicación estratégica perfila a Chancay como un actor central del comercio internacional, con un impacto que dependerá de la capacidad del país para articular políticas de desarrollo y consolidar una oferta exportable competitiva.