Mercados financieros apuestan por crecimiento pese a tasas altas y mayor riesgo global

Wall Street y los principales mercados globales mantienen el optimismo por el crecimiento, impulsados por la inversión en tecnología e inteligencia artificial, pese a un entorno de tasas altas, mayor volatilidad geopolítica y políticas comerciales más agresivas que podrían redefinir el equilibrio financiero rumbo al 2026.

El panorama financiero internacional atraviesa una fase de profunda transformación, marcada por el retorno de una política exterior estadounidense sumamente activa bajo la administración Trump y una redefinición de las potencias asiáticas. Mientras Wall Street celebra hitos históricos, los mercados de divisas y materias primas reaccionan a una compleja red de sanciones, acuerdos comerciales bilaterales y cambios de liderazgo en economías clave como Japón. La interconexión entre la política fiscal, la seguridad nacional y la innovación tecnológica, está dictando el ritmo de una economía global que busca equilibrio entre el crecimiento acelerado y la sostenibilidad institucional.

El mercado estadounidense ha mostrado una resiliencia extraordinaria. El promedio industrial Dow Jones alcanzó el nivel histórico de los 50,000 puntos, en una jornada donde el S&P 500 avanzó un 2% y el Nasdaq 100 un 2.1%. Este repunte fue impulsado por una renovada ola de compras tras el ajuste en el sector tecnológico, apoyada por la confianza del consumidor de la Universidad de Michigan, que escaló a su nivel más alto en seis meses (57.3 puntos en la lectura preliminar de febrero). El optimismo es compartido por el presidente Trump, quien a través de Truth Social predijo que el Dow Jones alcanzará los 100,000 puntos antes de finalizar su mandato. En el ámbito macroeconómico, el asesor senior de la Casa Blanca, Kevin Hassett, proyectó un crecimiento del PIB superior al 3% para este año, destacando que las ganancias corporativas son sólidas y los salarios están recuperando terreno.

No obstante, la Reserva Federal mantiene un tono de cautela operativa. La gobernadora Mary Daly subrayó la vulnerabilidad del mercado laboral, señalando que los trabajadores sienten que caminan «sobre el filo de una navaja» ante un entorno de bajas contrataciones. Daly sugirió que, si el mercado laboral se deteriora, la Fed podría considerar recortes de tasas en 2026, aunque por ahora se siente cómoda manteniendo los niveles actuales si la inflación repunta. Por su parte, el vicepresidente de la Fed, Philip Jefferson, estimó un crecimiento económico del 2.2% para este año y una inflación PCE del 2.9% para diciembre, atribuyendo a los aranceles de 2025 el rol de impulsores temporales de los precios. En cuanto al balance, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, indicó que no espera movimientos rápidos por parte de la Fed y reafirmó la importancia de una política de «dólar fuerte» como trasfondo de la estabilidad nacional.

En el frente fiscal y regulatorio, la administración Trump ha intensificado su actividad. El Departamento de Justicia está explorando una investigación antimonopolio contra los constructores de viviendas para abordar la crisis de asequibilidad, mientras que legisladores presionan por comunicaciones de Apple y Google relacionadas con aplicaciones de rastreo de ICE. En comercio exterior, se anunció un acuerdo marco con la India, donde el país asiático eliminará aranceles a productos industriales y agrícolas estadounidenses, comprometiéndose a adquirir $500,000 millones en productos energéticos, tecnología y aeronaves en los próximos cinco años. Simultáneamente, el Tesoro aplicó sanciones secundarias a Irán y modificó aranceles sobre productos rusos, reforzando la presión económica sobre sus adversarios.

El sector tecnológico continúa siendo el motor de la confianza bursátil, a pesar del inmenso gasto de capital requerido. El CEO de Nvidia, Jensen Huang, calificó como «necesario y apropiado» el gasto masivo en IA por parte de gigantes como Amazon, Meta y Google, asegurando que la demanda es «astronómica» y que el ciclo de construcción tecnológica durará entre 7 y 8 años. En este contexto, Digital Realty lanzó en Japón la certificación Nvidia para centros de datos enfriados por líquido, marcando un avance en infraestructura crítica. Por otro lado, Tesla anunció que la producción de alto volumen de su camión Semi comenzará este mismo año, según Elon Musk.

En el sector financiero, Goldman Sachs ha comenzado a implementar la IA de Anthropic (Claude) para automatizar roles de contabilidad y cumplimiento. Anthropic, por su parte, espera cerrar una ronda de financiamiento superior a los $20,000 millones la próxima semana. En el ámbito de fusiones, el presidente Trump dio su respaldo público a la unión de Nexstar y Tegna, mientras que Netflix enfrenta escrutinio del Departamento de Justicia por posibles tácticas anticompetitivas.

El panorama energético global está intrínsecamente ligado a las negociaciones con Irán. Teherán ha mantenido conversaciones indirectas con Washington en Omán para desescalar tensiones, calificando el primer día como exitoso, aunque el ministro de Exteriores, Araghchi, fue enfático en que Irán no abandonará su derecho al enriquecimiento de uranio. Paralelamente, el Departamento de Estado sancionó a 15 entidades y 14 buques de la «flota en la sombra» involucrados en el comercio de petróleo iraní. En Venezuela, el secretario de Energía de EE. UU., Chris Wright, sugirió que el país sudamericano podría superar el millón de barriles diarios bajo las condiciones adecuadas.

Respecto a Ucrania, el presidente Zelenskiy informó sobre ataques masivos de Rusia contra la red eléctrica utilizando más de 400 drones y 40 misiles. A pesar de la hostilidad, se discute un posible tratado de paz para marzo, con propuestas de reuniones en Miami y un referéndum para los votantes ucranianos. En el Medio Oriente, se planea una cumbre para la paz en Gaza el 19 de febrero, mientras el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se prepara para reunirse con Trump en Washington este miércoles para discutir la amenaza de los misiles balísticos iraníes.

En Europa, Portugal vive un giro político con la victoria del socialista António José Seguro en las elecciones presidenciales con un contundente 63% de los votos, frente al 37% del candidato de extrema derecha André Ventura. Por su parte, la Unión Europea avanza en su estrategia de seguridad tecnológica, prohibiendo la moneda digital del banco central ruso y promoviendo el uso de chips «de confianza» para drones.

Asia presenta movimientos significativos en política monetaria y fiscal. En Japón, la victoria de la primera ministra Sanae Takaichi con una mayoría de dos tercios en la cámara baja ha impulsado el optimismo. Takaichi prometió acelerar el recorte del impuesto a las ventas y fortalecer la seguridad económica junto a EE. UU., incluyendo proyectos de tierras raras. El ministro de Finanzas, Katayama, sugirió que se podrían utilizar las reservas de divisas para financiar el gasto estatal, aunque reconoció la complejidad técnica de tal medida. Mientras tanto, el Banco Popular de China (PBOC) inyectó 113,000 millones de yuanes vía repos y fijó el punto medio del yuan en su nivel más fuerte desde mayo de 2023, en un intento por estabilizar su moneda ante las presiones externas.

El escenario actual sugiere un equilibrio con cierta inestabilidad financiera. La combinación de una economía estadounidense sobrecalentada por el gasto en tecnología y una administración que utiliza los aranceles y las sanciones como herramientas de negociación principal crea un entorno de alta volatilidad, pero con sesgo alcista.

Mi proyección es que el Dow Jones consolidará su posición por encima de los 50,000 puntos en el corto plazo, impulsado por el gasto en IA y el sólido consumo. La política de poder de Trump, especialmente el acuerdo con India y la presión sobre Irán, podría estabilizar los precios de la energía si se logra un incremento en la producción de aliados no convencionales.

Si los aranceles implementados por la administración Trump se vuelven permanentes y generalizados, la Reserva Federal se verá obligada a mantener las tasas altas por más tiempo del que Wall Street descuenta, lo que podría desinflar el rally tecnológico hacia el segundo semestre.

Por otro lado, el enfoque de Takaichi en Japón hacia una política fiscal proactiva, sumado a la posible intervención en el mercado de divisas, podría generar una volatilidad extrema en el par USD/JPY, afectando los flujos de capital globales. Y a pesar del tono optimista en las conversaciones de paz, cualquier ruptura en las negociaciones de Miami sobre Ucrania o un incidente en el Golfo Pérsico dispararía los precios del crudo, poniendo a prueba la resiliencia del consumidor estadounidense.

El mercado está comprando la promesa de crecimiento y orden geopolítico, pero la ejecución de estas políticas ambiciosas será el verdadero test de estrés para el 2026. La línea de inversión si se mantiene este contexto, es tener una exposición selectiva en semiconductores e infraestructura energética, manteniendo coberturas en metales y activos defensivos ante la volatilidad monetaria en Asia.

Felipe Mendoza, CEO IMB Capital Quants