Tras 18 meses de negociaciones, ambas compañías mineras descartaron la fusión de US$ 260.000 millones, citando desacuerdos sobre el valor estratégico y la distribución del control accionarial.
Fin de un proyecto histórico
Las compañías mineras Glencore y Rio Tinto anunciaron que abandonan sus planes de fusión, que habrían dado lugar a la minera más grande del mundo. La decisión pone fin a 18 meses de negociaciones y a una operación estimada en US$ 260.000 millones (220.000 millones de euros).
Motivos del fracaso
Según Rio Tinto, no se pudo alcanzar un acuerdo que aportase valor a sus accionistas. Por su parte, Glencore indicó que los términos de la propuesta no reflejaban el valor relativo a largo plazo de su negocio de cobre ni distribuían de manera justa el potencial de sinergia de la compañía combinada. La minera anglo-suiza consideró que la oferta “infravaloraba” sus activos y proyectos de crecimiento.
Impacto en el mercado
Tras el anuncio, las acciones de Glencore se desplomaron más de 8 % en el FTSE-100 de la Bolsa de Londres, mientras que las de Rio Tinto cayeron alrededor de 2,5 %. Otras mineras cotizadas, como Fresnillo (-4,87 %), Anglo American (-2,87 %) y Antofagasta (-2,78 %), también se vieron afectadas por la noticia.
Contexto de la industria minera
El anuncio llega en un momento de alta revalorización de minerales como cobre, oro y plata, que han alcanzado récords históricos. Esta cancelación se suma a otros intentos fallidos de crear megacompañías mineras, como los intentos de BHP de adquirir Anglo American entre 2024 y 2025, evidenciando la complejidad de consolidar grandes jugadores en el sector.






