Perú inicia el 2026 con inflación cercana al 1 % y se consolida como uno de los mercados más atractivos de la región

  • La estabilidad de precios, una política monetaria expansiva y términos de intercambio históricamente altos refuerzan el interés de los inversionistas en un contexto global aún volátil, según SURA Investments.

Con una inflación inferior al 2 %, muy por debajo del promedio regional de entre 3 % y 4 %, el Perú inicia el 2026 con uno de los escenarios macroeconómicos más sólidos de América Latina, de acuerdo con el análisis presentado durante el webinar “Visión 2026: Perú y los mercados globales”, organizado por SURA Investments.

Este desempeño en materia de estabilidad de precios ha permitido al Banco Central mantener una política monetaria más acomodaticia que la de otros países de la región, posicionando al mercado peruano como uno de los más resilientes y atractivos para los inversionistas locales e internacionales, incluso en un entorno global marcado por la volatilidad geopolítica y comercial.

“La economía peruana mantiene bases sólidas: una inflación inferior al 2 %, una política monetaria expansiva y términos de intercambio muy favorables gracias a los altos precios del cobre y otros metales industriales”, señaló Mauricio Guzmán, Head de Estrategia de Inversión de SURA Investments. “Este conjunto de factores permite que Perú siga mostrando una dinámica positiva frente a otros mercados de la región”, añadió.

Uno de los principales diferenciales del país frente a América Latina es precisamente su estabilidad de precios, que ha sostenido una de las tasas de política monetaria más bajas de la región. Este entorno ha fortalecido el atractivo de los activos locales, en particular de la renta fija.

“Perú es el alumno aplicado en términos de inflación en América Latina. Esto ha permitido contar con una política monetaria más acomodaticia que la de países como Brasil, Colombia o México”, explicó Joaquín Barrera, director de Renta Fija de SURA Investments. “Hoy, la renta fija peruana ofrece una de las tasas reales ajustadas por riesgo más atractivas entre los mercados emergentes”.

Según Barrera, este escenario favorece durante el 2026 una estrategia de mayor estabilidad en renta fija, con retornos positivos sustentados principalmente en el devengo de intereses, más que en ganancias extraordinarias de capital como las observadas en años anteriores.

En renta variable, la compañía también destacó el desempeño de la Bolsa de Valores de Lima, que registró un crecimiento superior al 20 % en las primeras semanas del año, impulsado por los fundamentos macroeconómicos y la composición sectorial del mercado.

“Hoy la bolsa peruana ya no es solo una historia de descuento frente a la región, sino una historia de calidad”, afirmó Guzmán. “La exposición a la minería, el buen desempeño de los términos de intercambio y una menor sensibilidad a los conflictos comerciales globales justifican que el mercado local se negocie incluso con una prima frente a otros países de Latinoamérica”.

Si bien los especialistas advirtieron que no se esperan retornos tan extraordinarios como los del 2025, coincidieron en que el 2026 sigue ofreciendo un entorno favorable para portafolios con exposición a activos de riesgo, especialmente para inversionistas con una visión de mediano y largo plazo.

Otro factor que refuerza el atractivo del mercado peruano es el comportamiento del tipo de cambio. El sol se ha visto respaldado por una balanza comercial positiva, el ingreso de divisas por exportaciones de cobre y oro, y una menor prima de riesgo país.

“Los fundamentos del sol peruano siguen siendo sólidos. Vemos espacio para que la moneda se mantenga fuerte, aunque con una apreciación más acotada que la observada en el 2025”, indicó Guzmán.

De cara al 2026, prevén un crecimiento cercano al potencial para el Perú, con una política monetaria que se mantendría en niveles expansivos y un entorno que favorece tanto a la renta variable como a la renta fija local.