Mercado energético y metales

La escalada del petróleo, impulsada por tensiones geopolíticas en Medio Oriente, expectativas de cambios en la política energética venezolana y señales defensivas del mercado, reavivó el optimismo en el sector energético global y fortaleció las proyecciones de precios para los próximos meses.

El mercado energético mantuvo hoy una jornada de alto movimiento, marcado por una volatilidad importante, donde el cierre del futuro del petróleo en su variación WTI cerró sobre los $65,3 USD (+3.3%) y del Brent en $70,7 USD (+3.7%) ha sido el resultado de varios eventos que van mostrando un giro técnico interesante y ha motivado a la proyección positiva en la política petrolera de Venezuela y la región. Este optimismo en los precios del crudo se trasladó con fuerza a las principales petroleras que cerraron el día con ganancias sólidas como ConocoPhillips lideró el grupo con un salto del +3.4%, seguida por Exxon Mobil que avanzó un +2.4%, Occidental Petroleum con un +2.34% y Chevron que acabó con un +1.52%, consolidando un buen +1.8% en el ETF energético estadounidense.

La principal causa de este movimiento fue el reporte de la preocupación por un ataque de Estados Unidos contra Irán y que este llegaría a será ser inminente, considerando que Irán no solo es el cuarto productor de la OPEP, sino que controla el Estrecho de Ormuz, por donde pasa gran parte del consumo mundial de petróleo. Aunque el precio moderó su subida al cierre, el mercado ha internalizado un sentimiento defensivo que, de confirmarse cualquier movimiento militar, podría empujar al petróleo a buscar mantenerse arriba de los $70 USD. Paralelamente, las declaraciones de Donald Trump sobre que las petroleras generarán riqueza para Estados Unidos y Venezuela, junto a los cambios en las leyes energéticas venezolanas que permiten la entrada masiva de capital extranjero, señalan un tono positivo. El interés de las grandes compañías por explorar nuevamente suelo venezolano muestra un levantamiento de sanciones, lo cual representa para países cercanos de Latinoamérica una competencia feroz por la inversión extranjera en el sector extractivo aunque en ciertos momentos podría llegar a solventar necesidades energéticas de los paises vecinos de forma efectiva.

Mientras esto ocurre, las compañías aseguran el suministro a largo plazo en otras fronteras, con reportes de Rystad Energy que indican que África dominará las perforaciones de alto impacto en 2026, concentrando el 40% de los pozos exploratorios mundiales, especialmente en la Cuenca de Orange. A esto se suma el éxito de Murphy Oil en Vietnam, donde los recursos recuperables superaron las proyecciones, demostrando que la búsqueda de crudo convencional sigue siendo prioritaria. No obstante, un factor crítico que ha pasado bajo el radar son las reuniones casi que ocultas de funcionarios de la administración Trump con grupos separatistas en Alberta, que es el centro petrolero de Canadá. La idea de un respaldo de Estados Unidos para garantizar su suministro energético podría alterar la estabilidad disparando la incertidumbre sobre la continuidad del flujo a través de los oleoductos que conectan ambas naciones.

Sí es un máximo que despierta un activo poco nombrado por estos días, pero no deja de mostrarnos como lo ha hecho históricamente, el miedo y estrategia geopolítica, es por esto que la subida del oro a máximos de $5,600 confirma aún más que los inversores están en búsqueda de activos refugio. Para los próximos días, será muy importante observar la reacción de la OPEP+, ya que si la entidad decide mantener sus recortes ante este escenario, el piso de los $70 para el Brent y el WTI se consolidaría como la nueva base de precios.

Laura Torres, Directora de Inversiones, IMB Capital Quants