Bolsa de valores, mercado primario y secundario, lo que todo inversionista debe entender

Más allá de la compra y venta de acciones, conocer cómo funcionan el mercado primario y el mercado secundario es clave para entender el rol de la bolsa y el destino del dinero invertido.

Cuando se habla de la bolsa de valores, muchas personas piensan únicamente en comprar y vender acciones. Sin embargo, el funcionamiento del mercado de capitales es más amplio y se estructura en dos grandes espacios, el mercado primario y el mercado secundario, cada uno con un rol específico dentro del sistema financiero.

Qué es el mercado primario

El mercado primario es donde nacen los valores. En este espacio, las empresas emiten acciones o bonos por primera vez con el objetivo de obtener financiamiento. El dinero fluye directamente desde los inversionistas hacia la compañía emisora, permitiéndole crecer, invertir en tecnología, expandirse o fortalecer su operación.

Puede entenderse como el lanzamiento inicial de un producto financiero, donde la empresa obtiene recursos frescos para su desarrollo.

Qué es el mercado secundario

Una vez emitidos, los valores pasan al mercado secundario. Aquí se realiza la negociación diaria de acciones y bonos entre inversionistas, sin que la empresa emisora reciba dinero adicional.

“El mercado secundario funciona como una reventa, los valores ya existen y simplemente cambian de manos”, explica Ana Lucía Rendón, asociada de inversiones de Prima AFP. Este mercado es el que normalmente se asocia con la bolsa de valores y con la variación diaria de precios.

Por qué es importante conocer la diferencia

Ambos mercados cumplen funciones complementarias. El mercado primario impulsa el crecimiento empresarial al canalizar financiamiento, mientras que el mercado secundario otorga liquidez, permitiendo a los inversionistas comprar y vender sus valores cuando lo necesiten.

Entender esta dinámica ayuda a tomar mejores decisiones de inversión y a comprender cómo se mueve el sistema financiero.

Cómo se refleja en la vida cotidiana

En el caso de los fondos de pensiones, esta diferencia se ve con claridad. “Los aportes que realizan los afiliados se invierten tanto en instrumentos que se originan en el mercado primario como en valores que se negocian en el mercado secundario, y ambos contribuyen a la rentabilidad de largo plazo”, detalla Rendón.