Guido Valdivia: “El sector construcción creció 6.5% en 2025, impulsado por la inversión privada”

En entrevista a Revista Economía, el director ejecutivo de CAPECO analiza el crecimiento del sector construcción en 2025, la eficiencia de la inversión pública, los desafíos para el acceso a vivienda formal y los retos urbanos que Lima y otras ciudades deben afrontar para un desarrollo sostenible.

¿Cómo evalúa CAPECO el balance del sector construcción en 2025 y qué factores han sido determinantes en este resultado?

En general, el resultado del año pasado ha sido muy bueno. Estimamos un crecimiento de alrededor del 6.5%, el mejor resultado de los últimos cinco años, y si excluimos el año del rebote tras la pandemia, es el mejor resultado de los últimos 12 años. En cuanto a la inversión, la privada creció casi 10%, lo cual es muy positivo. La inversión pública, en cambio, empezó dinámica pero terminó con un crecimiento de solo 1 o 2%. Dentro de la inversión privada, los segmentos que más destacaron fueron la vivienda no social, la minería y la ejecución de APPs, y son estos los que explican en gran parte la tasa de 6.5% alcanzada.

En ese contexto, uno de los puntos que más preocupa es la eficiencia de la inversión pública. ¿Qué nos revela este informe sobre la ejecución de obras públicas y qué se debería corregir para evitar proyectos paralizados o abandonados?

Nuestro informe, basado en un reporte del Banco Mundial, muestra que Perú destina aproximadamente 5% de su PIB a inversión pública, un 50% más que el promedio de los países de la OCDE. Eso es positivo. La contracara es que desde 2012, el 45% de esa inversión está paralizada. Tenemos recursos, pero no los gestionamos bien. Esto se debe a problemas en la gestión estatal y a reglas que no promueven la competencia ni la pluralidad de postores, además de contratar obras como si fueran artículos de consumo, sin considerar su funcionalidad. También hay normas que, indirectamente, fomentan malas prácticas en la contratación estatal.

Entrando en el tema de vivienda, vemos una paradoja entre mayor producción y menor acceso a créditos. ¿A qué se debe esta situación y qué soluciones plantea Capeco para reactivar el acceso a vivienda formal?

En programas como Techo Propio y Mi Vivienda, especialmente en los rangos 1, 2 y 3, existen varios problemas. Por el lado de la demanda, los bancos y cajas municipales han perdido interés en el segmento de créditos hipotecarios porque las condiciones de otorgamiento no se han adaptado a las nuevas exigencias del mercado. Es necesario rediseñar estos esquemas para que las instituciones financieras vuelvan a otorgar créditos, ya que es riesgoso que la mayoría de viviendas no se construyan con financiamiento asociado.

Para cerrar, pensando en el futuro de la ciudad y del país, ¿cuáles considera que son los principales retos que Lima y el sector construcción deben afrontar en los próximos años para ser competitivos y sostenibles?

Lima ya es una realidad muy compleja. No es solo la provincia de Lima; Lima Metropolitana incluye el Callao y zonas aledañas de provincias vecinas como Huaral, Canta, Cañete o Cañete, donde vive y trabaja mucha gente que se desplaza hacia la capital. Esto se consolidará con proyectos como el puerto de Chancay y la carretera central. Necesitamos un modelo de gestión que abarque toda esta gran área territorial.

Segundo, la ciudad crece y se ordena a través de sistemas de transporte y vialidad. Los proyectos de infraestructura vial y de transporte en Lima son ambiciosos y, si orientamos el desarrollo de la ciudad en función de ellos, mejoraremos la inversión y las condiciones de vida.

Tercero, se requieren entidades oficiales competentes, con criterios de excelencia para planificación urbana, gestión de suelo y recursos como el agua, además del desarrollo de la costa y los ríos. Actualmente, estas entidades dependen de la municipalidad de Lima y no están preparadas para gestionar un territorio tan complejo. Es necesario unificar la planificación metropolitana y dotarla de recursos, tecnología y visión regional.

En las ciudades del interior, los problemas son distintos por su magnitud, pero también necesitan planificación y transporte público masivo moderno. Arequipa, Trujillo y Chiclayo ya superan el millón de habitantes, y si no se actúa pronto, repetirán los errores de Lima, que demoró 70 años en desarrollarse adecuadamente. Invertir a tiempo permite que las ciudades ganen competitividad y eviten correcciones costosas más adelante.

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