Operar con plataformas certificadas y con trazabilidad se vuelve clave para reducir riesgos financieros y operativos en un entorno cada vez más digital.
En un contexto donde las operaciones de cambio de divisas son cada vez más frecuentes y digitales, la seguridad, la trazabilidad y el respaldo institucional se han convertido en factores críticos para las fintech que buscan proteger sus flujos financieros y la información sensible de sus operaciones, especialmente frente al incremento de amenazas vinculadas a la ciberdelincuencia.
Así lo afirmó Marisol Quiñones, CMO de Rextie, durante su presentación en el conversatorio privado sobre las perspectivas del dólar y las estrategias financieras para el 2026, organizado por Rextie y realizado el pasado 19 de diciembre, donde puso énfasis en que, en el mercado cambiario, “el mayor riesgo no siempre es el tipo de cambio, sino con quién se realizan las operaciones”.
Quiñones explicó que muchas fintech aún gestionan sus operaciones cambiarias a través de canales no diseñados para transacciones financieras, como WhatsApp, lo que incrementa los riesgos operativos, de seguridad y de fraude, además de exponer datos financieros sensibles a posibles ataques de ciberdelincuencia y generar errores difíciles de auditar.
Desde una perspectiva utilitaria, la vocera detalló que toda fintech debería exigir estándares mínimos a su proveedor de cambio de divisas, entre ellos: control y trazabilidad de las operaciones, respaldo institucional, cumplimiento normativo, plataformas tecnológicas robustas y certificaciones internacionales de seguridad de la información. “Estos elementos no son beneficios adicionales, sino el estándar que debería regir cualquier operación financiera”, precisó.
En ese sentido, destacó la relevancia de la certificación ISO 27001, un estándar internacional que garantiza una gestión formal de la seguridad de la información, con protocolos, controles y auditorías permanentes. Este tipo de certificaciones permiten a las fintech reducir su exposición a fraudes y delitos informáticos, fortalecer el control interno y facilitar procesos de auditoría y compliance.
Asimismo, Quiñones remarcó que el respaldo institucional es un componente clave para operar con confianza en el mercado cambiario. Contar con el soporte de instituciones financieras de alcance global valida el modelo de negocio, fortalece el gobierno corporativo y ofrece una visión de largo plazo que beneficia directamente a las fintech usuarias.
“Cuando se trata del dinero y de los datos de una fintech, la confianza no se promete, se respalda con procesos, certificaciones y controles”, señaló la ejecutiva, subrayando que una operación rápida no siempre es sinónimo de una operación segura.
La presentación concluyó destacando que, ante un entorno económico y financiero más exigente y expuesto a riesgos digitales, las fintech deben priorizar la seguridad operativa al mismo nivel que la eficiencia en el tipo de cambio, integrando socios financieros que cumplan estándares internacionales y permitan una gestión ordenada, transparente y segura de sus operaciones de divisas.






