Con precios estables y una moneda predecible, las empresas tienen mejores condiciones para invertir, generar empleo y aumentar su producción, beneficiando a más familias.
Para las familias y los pequeños negocios, saber que el dinero alcanzará mañana es tan importante como tener ingresos hoy. Cuando los precios se mantienen estables, es más fácil organizar los gastos, ahorrar o planificar una inversión. En ese escenario, la autonomía del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) cumple un rol clave al cuidar el valor de la moneda y aportar previsibilidad a la economía, generando un entorno de mayor confianza para hogares y empresas.
“El Banco Central de Reserva del Perú busca que el dinero mantenga su valor y que las familias y pequeños negocios no enfrenten aumentos inesperados de precios. Cuando los costos de alimentos, transporte o alquiler suben de golpe, planificar se vuelve más difícil. Por eso, su labor es anticiparse a estos cambios y aportar mayor estabilidad económica”, explicó Franco Saito, economista de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES).
Al ser una institución autónoma desde 1993, el Banco Central puede tomar decisiones pensando en la estabilidad económica de largo plazo. Esto permite cuidar el valor del dinero y basar sus decisiones en criterios técnicos, beneficiando tanto a las familias como a las empresas.
“La estabilidad del dinero crea un entorno donde la inversión privada puede crecer. Con precios estables y una moneda que no pierde su valor, las empresas tienen mejores condiciones para invertir, generar empleo y aumentar su producción, beneficiando a más familias”, precisó el economista.
En ese contexto, Julio Velarde, presidente del BCRP, destacó en la Reunión Anual del Foro Económico 2026 que, pese a los episodios de inestabilidad política en el Perú, el tipo de cambio no registró variaciones bruscas.
Inflación controlada y confianza en la economía
Para que las familias y las empresas puedan organizar mejor sus finanzas, es importante que los precios no cambien de forma brusca. Por eso, desde 2002 el Banco Central trabaja con una meta clara: mantener el aumento de precios entre 1% y 3% al año.
Esta medida ha dado resultados positivos. La inflación en Lima Metropolitana cerró 2025 en 1,5%, el nivel más bajo de los últimos ocho años y dentro del rango meta del BCRP. Según su último reporte, la inflación nacional se ubicó en una cifra similar, consolidando casi tres décadas con una inflación de un solo dígito.
Recordemos que, en los últimos 25 años, el sol peruano se ha consolidado como una de las monedas más estables de la región, incluso frente a crisis internacionales que golpearon con mayor fuerza a otros países. Un ejemplo de ello es que entre 2001 y 2024, la inflación promedio anual del Perú fue de 3%, un nivel menor al registrado en economías como Chile, México, Colombia y Brasil, lo que refuerza su desempeño en estabilidad de precios.
“Contar con un Banco Central autónomo permite que las decisiones se tomen sin presiones políticas y pensando en el futuro del país. Esa confianza es la base para un crecimiento económico sostenible, la generación de empleo y la estabilidad”, concluyó el economista de REDES.






