Banco de Inglaterra mantiene retenidas 31 toneladas de oro venezolano valoradas en más de US$ 4.000 millones

El gobierno británico ratificó que no devolverá las reservas de oro de Venezuela custodiadas en Londres, mientras el litigio judicial permanece paralizado y el valor del metal se ha duplicado en los últimos años.

El Banco de Inglaterra mantiene bajo custodia 31 toneladas de oro pertenecientes al Estado venezolano, almacenadas en bóvedas subterráneas en Londres y valoradas actualmente en más de US$ 4.000 millones. Pese a los reiterados reclamos de Caracas, el gobierno del Reino Unido continúa negándose a autorizar su devolución, una postura que sostiene desde 2019 y que ha sido respaldada por sucesivos fallos judiciales.

Durante una reciente sesión del Parlamento británico, la ministra de Exteriores, Yvette Cooper, justificó la decisión al señalar que los gobiernos del Reino Unido no han reconocido al régimen venezolano, argumento que respalda la actuación del Banco de Inglaterra, entidad que el Ejecutivo considera independiente en sus decisiones operativas.

Un litigio congelado desde 2022

La disputa legal entre los bancos centrales de ambos países se encuentra en una pausa técnica desde 2022, luego de que el Tribunal Superior de Londres rechazara en julio de ese año la solicitud del gobierno venezolano para acceder a las reservas.

El conflicto se remonta a 2019, cuando el Banco de Inglaterra bloqueó el retiro del oro tras la decisión del Ejecutivo británico de no reconocer a Nicolás Maduro como presidente legítimo. En 2020, Venezuela inició una demanda judicial alegando que necesitaba los recursos para enfrentar la emergencia sanitaria provocada por la pandemia de covid 19, argumento que no prosperó en los tribunales.

El valor del oro se duplicó mientras estuvo retenido

Mientras el litigio avanzaba lentamente, el valor de las reservas aumentó de forma significativa. En 2020, el oro venezolano depositado en Londres estaba valorado en aproximadamente US$ 1.950 millones. Hoy supera los US$ 4.000 millones, impulsado por el alza sostenida del precio internacional del metal en un contexto global marcado por tensiones geopolíticas y búsqueda de activos refugio.

Estas 31 toneladas representan cerca de 30% de todas las reservas de divisas venezolanas mantenidas en el exterior, lo que convierte su control en un punto clave del conflicto diplomático y financiero entre ambos países, según información de France 24.

Postura política tras la caída de Maduro

El gobierno laborista de Keir Starmer fijó posición tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el pasado 3 de enero. El Ejecutivo británico sostuvo que la comunidad internacional debe unirse para facilitar una transición pacífica hacia un gobierno democrático en Venezuela, que respete los derechos y la voluntad popular.

La ministra Cooper afirmó que el Reino Unido no puede lamentar el fin del gobierno de Maduro, al que describió como un régimen sostenido mediante la coerción y la violencia, y recordó que Londres mantiene desde 2019 una postura consistente al no reconocer su legitimidad.

Un activo clave que seguirá en disputa

Especialistas citados por France 24 coinciden en que existen pocas probabilidades de que el oro sea devuelto en el corto plazo, debido a la falta de claridad institucional y a la ausencia de elecciones consideradas libres y transparentes en Venezuela.

La doctora Vanessa Neumann, exrepresentante de Juan Guaidó ante el Reino Unido, señaló que el control de estas reservas continuará bloqueado mientras persistan dudas sobre la legitimidad del poder en Venezuela, y que solo un gobierno surgido de comicios reconocidos internacionalmente podría reclamar el acceso al oro.

Además del caso británico, Suiza mantiene en custodia unas 127 toneladas de oro venezolano, transferidas desde 2013 y valoradas en más de US$ 5.000 millones. Tras la captura de Maduro, el gobierno suizo anunció la congelación de los activos del exmandatario y su entorno.

Para economistas consultados, estas reservas habrían sido clave para sostener el valor del bolívar y garantizar acceso a divisas, aunque en la actualidad, con una economía altamente dolarizada, su impacto directo sobre la vida cotidiana de los venezolanos es limitado.