Tras su integración al portafolio de Gloria, la marca de agua mineral busca posicionarse como un agua de categoría mundial destacando su origen de manantial.
La industria de bebidas en el Perú alcanza un nuevo hito, y es que Martin Riese, reconocido sommelier de agua, destacó el origen en los Andes peruanos de San Mateo, confirmando que el país cuenta con recursos hídricos de alta calidad, con estándares de pureza y composición que le permiten competir en el segmento premium a nivel internacional.
“El agua de manantial peruana tiene un potencial excepcional por sus orígenes que combinan altitudes dramáticas, geología ancestral y una biodiversidad extrema. Estas condiciones crean aguas con perfiles sensoriales muy distintivos como San Mateo que, al tener la influencia de los Andes de gran altitud, naturalmente limita la sobrecarga de minerales, las bajas temperaturas preservan la pureza y la filtración lenta a través de rocas antiguas crea equilibrio” comenta Martin Riese, catador de agua profesional.
“Es un agua con una impresión muy precisa, a menudo de mineralidad ligera a media, una entrada nítida con un final suave y elegante, lo que le da suficiente estructura para acompañar sabores intensos. Equilibra el paladar sin saturarlo. Esto es fundamental en la cocina peruana, que a menudo combina ácido, salado y dulce en un solo plato”, añade.
El valor diferencial de San Mateo reside en su procedencia: un manantial protegido a más de 3,300 metros sobre el nivel del mar en la cordillera andina. A esta altitud, el recurso se mantiene aislado de la actividad humana, permitiendo que la naturaleza realice un proceso de filtración natural a través de las rocas de la montaña.
Un agua de clase mundial
En un evento experiencial inmersivo, la marca lanzó su nueva apuesta por un posicionamiento premium junto a Martin Riese y James Berckemeyer, reconocido chef peruano de cocina contemporánea, quienes destacaron la pureza y origen natural de la marca.
Inmersos en un manantial, los asistentes disfrutaron de una activación visual acompañada por platos cuidadosamente elegidos para resaltar las bondades del producto, mientras los expertos profundizaban en el origen, mineralidad y carácter del agua San Mateo.
Tras la integración de San Mateo al portafolio de Gloria, la compañía ha trazado una hoja de ruta enfocada en la preservación del origen y la expansión del alcance de la marca, asegurando la sostenibilidad del manantial.
«San Mateo es un agua querida y es un orgullo para nosotros expandir esta marca. Nuestro objetivo es poner en valor el origen que garantiza su sabor y alta calidad, lo que la posiciona como representante de las aguas de manantial peruanas», manifestó Daniella Rentería, Gerente de Marketing de Gloria.
Con este reconocimiento, San Mateo posiciona al Perú en una categoría históricamente dominada por marcas extranjeras. La marca abre paso a una nueva experiencia para los consumidores, en la que tanto la gastronomía como el agua mineral que la acompaña alcanzan los más altos estándares de calidad internacional, reafirmando al Perú como un origen capaz de competir —y destacar— en el escenario global.






