Trump reabre el frente comercial y eleva la volatilidad financiera global

La ofensiva arancelaria impulsada por Donald Trump vuelve a tensionar el comercio global, eleva la incertidumbre geopolítica y desplaza a los fundamentos económicos como principal motor de los mercados, en un contexto de fragilidad europea, desaceleración asiática y riesgos energéticos crecientes.

El panorama financiero global atraviesa un periodo de fragmentación geoeconómica sin precedentes, donde la diplomacia de presión y las tensiones arancelarias han desplazado a los fundamentos macroeconómicos tradicionales como principales catalizadores del mercado. La reactivación de las disputas territoriales y estratégicas en el Ártico, junto con un reordenamiento de las alianzas en Oriente Medio, ha generado una volatilidad estructural en los mercados de divisas y materias primas, mientras que Asia continúa lidiando con una deflación inmobiliaria persistente que amenaza con descarrilar los objetivos de crecimiento de la segunda economía del mundo.

La administración del presidente Donald Trump ha sacudido los cimientos del comercio transatlántico al anunciar, a través de sus plataformas oficiales, la imposición de un arancel del 10% a partir del 1 de febrero contra Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia. El mandatario vinculó directamente esta medida al «asunto de Groenlandia», advirtiendo que los gravámenes aumentarán al 25% el 1 de junio si no se alcanza un acuerdo para la compra de la isla por parte de Estados Unidos. En el frente interno, el Ejecutivo mantiene una retórica agresiva contra las instituciones financieras, con el presidente Trump anunciando una demanda contra JPMorgan Chase ($JPM) por presunta «desbancarización» tras los eventos del 6 de enero, al tiempo que desmintió haber ofrecido la presidencia de la Reserva Federal a Jamie Dimon. En términos de política de consumo, la Casa Blanca evalúa medidas ejecutivas para limitar las tasas de interés de las tarjetas de crédito.

En el ámbito energético, el Secretario de Energía, Chris Wright, destacó la eficiencia de la gestión estadounidense sobre los recursos venezolanos, señalando que mientras el petróleo se vendía a 31 dólares por barril antes de la captura de Maduro, EE. UU. lo comercializa ahora a 45 dólares, canalizando las ganancias hacia cuentas cataríes controladas por Washington. Además, se agiliza la ampliación de la licencia de Chevron para incrementar la producción y exportación en el país sudamericano, una decisión que la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha criticado, exigiendo que los ingresos se canalicen a través del banco central venezolano.

El ámbito empresarial se ve profundamente afectado por la incertidumbre arancelaria. El lobby automovilístico alemán, VDA, calificó como «enormes» los costos potenciales de las amenazas de Trump. Paralelamente, JPMorgan Chase enfrenta el escrutinio presidencial directo, mientras que, en Europa, el fondo de inversión danés ha expresado un «gran interés» en realizar inversiones estratégicas en Groenlandia para contrarrestar las presiones externas. En el sector energético europeo, Naftogaz denunció ataques rusos contra equipos de producción de gas en Ucrania, lo que ha llevado al presidente Zelenskiy a ordenar la aceleración de importaciones de equipos eléctricos.

En Oriente Medio, se observa un cambio de paradigma con la firma de un nuevo acuerdo entre el gobierno sirio de Al-Sharaa y las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS). El pacto incluye un alto el fuego inmediato, la retirada de las FDS al este del Éufrates, su fusión en el Ministerio de Defensa y la entrega de todos los derechos de los yacimientos petrolíferos al Estado sirio, incluyendo el yacimiento de gas de Conoco en Deir al-Zor. Por su parte, el presidente iraní, Pezeshkian, y el líder supremo Jamenei han advertido que cualquier agresión militar o ataque contra el liderazgo iraní provocará una «guerra total».

La Unión Europea ha reaccionado con firmeza ante lo que considera un «chantaje» comercial. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, tras consultas con líderes como el canciller alemán Merz, el presidente francés Macron y el primer ministro británico Starmer, reafirmó el compromiso de defender la soberanía de Groenlandia y el Reino de Dinamarca. Aunque la UE ha optado por la vía diplomática inicialmente, diplomáticos del bloque confirmaron que existen aranceles de represalia suspendidos por valor de 93.000 millones de euros que entrarían en vigor automáticamente el 6 de febrero si Washington aplica sus gravámenes. El presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha considerado convocar una cumbre extraordinaria de líderes para el 22 de enero para coordinar la respuesta.

El Reino Unido, a través del primer ministro Starmer, calificó como un «error» la aplicación de aranceles a aliados de la OTAN, mientras que el ministro de Finanzas alemán, Klingbeil, subrayó que Europa no se dejará intimidar. En el plano social y de infraestructura, España reportó un trágico descarrilamiento y colisión de trenes de alta velocidad que ha dejado un saldo de 21 fallecidos.

La economía china enfrenta vientos significativos en contra, en su sector inmobiliario. Los precios de las viviendas nuevas bajaron un 2,7% interanual en diciembre, acelerando la caída del 2,4% registrada en noviembre. A nivel mensual, Shenzhen bajó un 0,5%, Beijing un 0,4% y Guangzhou un 0,6%, siendo Shanghái la única gran metrópoli con un leve incremento del 0,2%. Ante esta debilidad, el Banco Popular de China inyectó 158.300 millones de yuanes mediante repos inversos al 1,40% y situó el tipo de cambio medio del yuan en su nivel más alto desde mayo de 2023, con expectativas de fijarlo cerca de 6,9689 por dólar.

En Japón, la actividad industrial mostró una contracción severa; los pedidos de maquinaria básica cayeron un 11,0% mensual en noviembre y un 6,4% interanual, cifras muy por debajo de las expectativas de crecimiento del 4,9%. En respuesta a la desaceleración, funcionarios del partido CRA sugirieron la creación de un fondo soberano de riqueza para permitir la abolición permanente del impuesto al consumo de alimentos y fomentar aumentos salariales sostenidos.

El mercado de divisas ha reflejado fielmente la tensión geopolítica. El dólar estadounidense mostró debilidad frente al franco suizo, cayendo un 0,5% hasta 0,7982, y frente al yen japonés, situándose en 157,50. El euro, tras una caída inicial por las amenazas de Trump, logró recuperarse un 0,27% para situarse en 1,1630 dólares. Por el contrario, la libra esterlina retrocedió un 0,3% hasta 1,3335 tras las promesas de aranceles específicos contra Gran Bretaña.

El panorama actual sugiere una transición hacia un modelo de «comercio armado», donde las barreras arancelarias se utilizan como herramientas de negociación geopolítica. El escenario base para el corto plazo es de alta volatilidad y sesgo a la baja para los activos de riesgo europeos y británicos, condicionados a la cumbre extraordinaria de la UE del 22 de enero y a la fecha límite del 1 de febrero impuesta por Trump.

Si EE. UU. formaliza los aranceles el 1 de febrero, la entrada en vigor de las represalias europeas por 93.000 millones de euros el 6 de febrero desencadenará una guerra comercial transatlántica que podría contraer el PIB de la Eurozona en 0,8-1,2% anual, fortaleciendo inicialmente al dólar por flujos de refugio, pero debilitando la confianza en el sistema de pagos global.

La persistente caída de los precios de la vivienda, sugiere que las medidas de estímulo actuales son insuficientes. Es probable que veamos nuevos recortes de tipos y una mayor inyección de liquidez, lo que mantendrá al yuan bajo presión a pesar de las fijaciones oficiales fuertes.

El control estadounidense sobre el crudo venezolano y el nuevo acuerdo de paz en Siria estabilizarán la oferta en el corto plazo, pero las amenazas de Irán introducen un riesgo de cola que podría disparar el Brent por encima de los 90 dólares si ocurre un evento de agresión directa.

El mercado permanecerá atento al Foro Económico Mundial en Davos, donde se espera que los equipos negociadores de Ucrania, la OTAN y las potencias europeas intenten una desescalada con la administración Trump antes del vencimiento del plazo arancelario.

Felipe Mendoza, CEO de IMB Capital Quants