Empresas priorizan el alquiler frente a la compra de oficinas corporativas

La mayor actividad del mercado, la menor disponibilidad de espacios y la ausencia de nuevos proyectos están configurando un nuevo escenario para las decisiones inmobiliarias empresariales hacia el 2026.

El mercado inmobiliario corporativo peruano muestra señales claras de recuperación y dinamismo hacia este año. La reducción sostenida de la vacancia, el aumento de la demanda y la ausencia de nuevos proyectos en el corto plazo están reconfigurando el contexto para las organizaciones, especialmente al momento de evaluar si conviene comprar o alquilar espacios de oficina.

En los últimos meses, la tasa de vacancia cayó por debajo del 12%, una cifra mejor a la prevista inicialmente. Este resultado responde a una mayor demanda por parte de las empresas y a un stock disponible que empieza a agotarse en distintos submercados. A ello se suma un elemento relevante: durante este año no ingresarán nuevos proyectos de oficinas al mercado, lo que limita la oferta existente.

“Estamos viendo un mercado más dinámico, con mayor número de empresas buscando espacios y con una disponibilidad cada vez más reducida. Este contexto genera naturalmente presión al alza en los precios y lleva a las compañías a adelantar sus decisiones inmobiliarias”, señala Diego Briceño, gerente de Transacciones y Proyectos en Cushman & Wakefield.

Este nuevo ciclo del mercado está reforzando una tendencia que ya se venía consolidando: el alquiler como principal modalidad frente a la compra de oficinas. Actualmente, el mayor movimiento se concentra en el mercado de renta, impulsado por empresas que priorizan flexibilidad operativa y eficiencia financiera.

“Muchas organizaciones están optando por no destinar capital a la compra de inmuebles cuando su negocio principal no está vinculado al sector inmobiliario. Hoy prefieren considerar el alquiler como parte de su estructura de costos operativos y destinar esos recursos al crecimiento de su operación”, añade Briceño.

Perspectivas del mercado corporativo hacia el 2026

Las proyecciones para los próximos meses apuntan a un mercado que seguirá activo y con oferta restringida. La menor disponibilidad de espacios y la falta de nuevos ingresos de proyectos anticipan una continuidad en la presión sobre los precios y consolidan un escenario más competitivo para el segmento corporativo.

En conjunto, estas señales confirman que el mercado de oficinas ha dejado atrás la etapa de sobreoferta y avanza hacia un ciclo más equilibrado, donde la demanda vuelve a marcar el ritmo. Un contexto que refleja mayor confianza empresarial y posiciona al 2026 como un año de consolidación para el sector inmobiliario corporativo.

Este escenario marca un cambio estructural en la dinámica del mercado corporativo, donde las empresas ya no toman decisiones inmobiliarias únicamente desde el costo, sino desde una mirada más estratégica, priorizando flexibilidad y capacidad de adaptación a un entorno económico más competitivo.