La petrolera estadounidense avanza en los preparativos para reiniciar la refinación de petróleo venezolano en Baton Rouge, tras años de interrupción por sanciones, en un contexto de cambios geopolíticos y energéticos.
Reactivación del procesamiento de crudo venezolano
Exxon Mobil está ultimando detalles para reanudar el procesamiento de petróleo crudo venezolano en su refinería de Baton Rouge, Luisiana, con capacidad de 522.500 barriles por día. Esta planta fue históricamente una de las principales receptoras de crudo pesado y agrio de Venezuela antes de que las sanciones estadounidenses detuvieran el flujo de suministro.
Preparativos logísticos y técnicos
La compañía realiza preparativos logísticos y técnicos para recibir nuevamente el crudo venezolano. Esto permitirá evaluar la viabilidad técnica y económica de retomar relaciones comerciales con Venezuela sin comprometer operaciones directas en el país por ahora.
Requisitos legales y garantías
Exxon ha dejado claro que su retorno dependerá de reformas legales profundas y garantías sólidas para la inversión extranjera, incluyendo seguridad jurídica y un entorno estable. Esto responde a experiencias previas de expropiaciones y problemas regulatorios, que califican a Venezuela como un país con riesgos elevados para la inversión.
Contexto geopolítico y energético
El posible regreso de Exxon ocurre en un escenario donde el gobierno estadounidense ha mostrado posiciones contradictorias sobre la participación de empresas privadas en Venezuela. La reactivación del crudo venezolano en Baton Rouge representa un primer paso antes de evaluar inversiones más directas en territorio venezolano.
Implicancias para el sector energético
La reanudación del flujo de crudo venezolano tendría un impacto relevante en la logística y seguridad de suministro de Exxon, así como en el mercado petrolero regional. Además, refleja la importancia de la integración tecnológica y legal para asegurar inversiones en sectores críticos de energía.






