El efecto fue aún más pronunciado en las empresas de servicios petroleros.
El sector petrolero encabezó las subidas en Wall Street desde la apertura de la jornada, impulsado por un giro geopolítico que volvió a situar a Venezuela en el centro del mercado energético internacional. El movimiento se reflejó desde el premarket, donde las principales petroleras estadounidenses registraron avances significativos en sus cotizaciones,marcando una de las aperturas más dinámicas del año para el sector.
“En las operaciones previas a la apertura, las grandes petroleras estadounidenses anotaron subidas destacadas. Chevron avanzó entre 7 % y 8 %, logrando uno de sus repuntes más fuertes en meses, mientras ConocoPhillips registró alzas del orden del 5 % al 7 %. Exxon Mobil mostró un movimiento más moderado, con variaciones cercanas al 3 % al 4 %, consolidando así un impulso generalizado dentro del segmento energético desde el inicio de la sesión”, agregó Jonathan Torres, analista de mercado de Capitaria.
El efecto fue aún más pronunciado en las empresas de servicios petroleros, tradicionalmente más sensibles a cambios en las expectativas de inversión. En el premarket, SLB (Schlumberger) lideró las alzas con subidas cercanas al 9 %, seguida por Halliburton con avances alrededor del 8 % y Baker Hughes con ganancias próximas al 7 %. Estos movimientos sugieren que el mercado está comenzando a descontar un eventual ciclo de reconstrucción e inversión en infraestructura petrolera.
“Detrás del rally se encuentra la expectativa de un cambio político en Venezuela tras la salida de Nicolás Maduro y las señales del expresidente Donald Trump respecto a una posible apertura del sector petrolero venezolano a compañías estadounidenses. Para los inversionistas, el atractivo no radica en un incremento inmediato de la oferta global, sino en la posibilidad de acceder a las mayores reservas probadas de crudo del mundo y asegurar contratos de largo plazo que podrían surgir de una industria que hoy opera muy por debajo de su capacidad”, precisó Torres.
Pese al entusiasmo inicial, la jornada se desarrolló bajo un tono de cautela. Las alzas observadas responden principalmente a una revalorización basada en expectativas, en un contexto en el que persisten riesgos políticos, regulatorios y operativos. La normalización productiva de Venezuela requeriría años de inversiones y estabilidad institucional, por lo que el mercado, por ahora, parece apostar más a un escenario de mediano y largo plazo que a resultados inmediatos sobre la oferta de crudo.






