Perú apuesta por el ocio digital como nuevo motor económico

Un grupo de jóvenes espera su pedido en una cafetería de Miraflores. Uno mira Twitch, otro revisa cuotas de un partido en su celular. Al fondo, una pantalla muestra lo que suena en Spotify. La billetera ahora vive en el teléfono. Y el entretenimiento dejó de ser solo un pasatiempo. Hoy es parte activa de la economía peruana.

Plataformas digitales que transforman el consumo

Durante la pandemia, el streaming y los juegos en línea crecieron. Pero no se fueron cuando todo volvió a abrir. En 2025, según el Banco Central de Reserva del Perú las transacciones digitales se incrementaron en un 274%. Lo que antes era cash ahora son clics. Ese mismo sistema que permite pagar un delivery o el gimnasio, sirve para consumir contenido, suscribirse y jugar.

Las grandes plataformas como Netflix y Spotify se instalaron como parte de la rutina. Pero no son las únicas. En el terreno de la diversión interactiva, los juegos y las apuestas en línea comparten espacio.
En Perú, casas digitales y casinos en línea ganaron tracción tras la regulación oficial de 2022. Operadores como Caliente Casino se posicionaron como parte de ese ecosistema, ofreciendo experiencias desde cualquier dispositivo y con acceso inmediato a través de métodos de pago digitales. Su presencia refleja cómo estas plataformas se integran de forma orgánica a los hábitos de entretenimiento conectados, del mismo modo en que otras apps de consumo o streaming forman parte del día a día urbano.

Inversión, empleo y tributos: más que ocio

Este mercado no solo mueve clics. Mueve empleos, regula impuestos y obliga a innovar. Según estimaciones del sector, el entretenimiento digital genera más de 2.500 empleos directos e indirectos en Perú. Y tras la regulación de apuestas online, se proyecta una recaudación anual de más de S/160 millones.

La cadena incluye:

  • Plataformas y operadores.
  • Proveedores de medios de pago.
  • Servicios de ciberseguridad.
  • Equipos de marketing, soporte y UX.

Ya no se trata solo de ver series o jugar. Se trata de un sector que invierte, que crece y que representa una nueva categoría de gasto recurrente para miles de peruanos.

¿Por qué importa para la economía urbana?

Porque cada decisión de entretenimiento es una decisión económica. Si el 75 % de los peruanos conectados prefieren las billeteras digitales, como indicó Ecommercenews, eso convierte al ocio digital en una industria real, no en una moda pasajera.

Además, estos hábitos afectan otros sectores: desde el consumo de datos móviles hasta la programación publicitaria, pasando por cómo las marcas piensan sus canales de fidelización. Las marcas tradicionales compiten por espacio en la misma pantalla donde el usuario ya está viendo algo, comprando algo o jugando algo.

Un nuevo modelo, con nuevas reglas

Este nuevo motor de la economía no busca reemplazar al entretenimiento clásico. Pero sí cambia las reglas del juego. Su fuerza no está solo en su audiencia, sino en su conveniencia:

  • Disponible 24/7
  • Compatible con múltiples dispositivos
  • Personalizado según los hábitos del usuario

El reto ahora es regular con inteligencia, promover la inversión responsable y entender que el ocio también produce, emplea y tributa.