Perú billonario: crecimiento económico convive con tres grandes contradicciones

El Perú ha alcanzado un hito histórico al consolidarse como una economía billonaria, impulsada por la aceleración del crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) en los últimos periodos. No obstante, este avance macroeconómico convive con profundas contradicciones estructurales que el país aún no logra superar.

Pese a los indicadores positivos en términos de tamaño económico, el crecimiento no se ha traducido de manera uniforme en mejores niveles de bienestar para la población. La persistencia de brechas sociales, la elevada informalidad laboral y la limitada productividad continúan siendo retos centrales para el desarrollo sostenible.

Una segunda contradicción se refleja en la estabilidad macroeconómica frente a la fragilidad institucional. Mientras el Perú mantiene fundamentos fiscales y monetarios sólidos, la inestabilidad política y la debilidad en la ejecución de políticas públicas afectan la confianza de los inversionistas y limitan el impacto del crecimiento económico.

Finalmente, el país enfrenta el desafío de convertir el crecimiento en competitividad de largo plazo. A pesar del dinamismo de sectores clave como la minería, la agroexportación y los servicios, persisten déficits en infraestructura, educación y capital humano que restringen el potencial productivo y la diversificación económica.

Estos contrastes evidencian que, aunque el Perú ha logrado posicionarse como una economía de mayor escala en la región, el reto pendiente es transformar el crecimiento en desarrollo, fortaleciendo instituciones, cerrando brechas y asegurando que los beneficios del progreso alcancen a toda la población.