La multinacional española habría pagado a un socio de Diosdado Cabello para repatriar fondos en Venezuela. El caso derivó en sanciones récord en EE. UU. y expone los riesgos de operar en economías con control de divisas.
Telefónica, uno de los gigantes de las telecomunicaciones en Europa y América Latina, vuelve a estar bajo los reflectores por sus operaciones en Venezuela. Según revelaciones publicadas por El Confidencial, la compañía habría pagado US$ 40 millones a un socio de Diosdado Cabello en 2009, durante el gobierno de Hugo Chávez, con el objetivo de rescatar parte de los beneficios retenidos en el país.
El origen del acuerdo
En ese momento, la empresa tenía más de 1.800 millones de euros atrapados en depósitos en bolívares, imposibles de repatriar por el estricto control de divisas impuesto por el Ejecutivo chavista. La depreciación acelerada de la moneda venezolana incrementaba las pérdidas contables día a día, presionando a Telefónica a buscar soluciones.
Florencio San Agapito, entonces jefe de Seguridad de la operadora, fue quien negoció directamente con Cabello. Tras el pago de la comisión, el Banco Central de Venezuela autorizó la salida de US$ 200 millones, lo que la compañía calificó como un “éxito” que mitigó el deterioro de sus balances.
Nuevas irregularidades y sanción histórica
El vínculo con el régimen chavista no terminó ahí. En 2014, ya con Nicolás Maduro en el poder, Telefónica Venezuela participó en un esquema fraudulento de subastas de divisas, recurriendo a Huawei y ZTE como intermediarios. Estas operaciones, según la investigación del Departamento de Justicia y la SEC de Estados Unidos, incluyeron pagos inflados por equipos que encubrían sobornos a un sobrino de Maduro a través de cuentas en Panamá.
Por este caso, en 2024 la SEC impuso a Telefónica una multa de US$ 85,2 millones, la mayor sanción a una empresa del Ibex español en la historia. La compañía logró una reducción del 20% tras cooperar con la investigación en su fase final.
Implicancias para la estrategia en América Latina
El episodio expone los riesgos de operar en países con alta inestabilidad política y fuertes controles económicos, donde las multinacionales enfrentan presiones que comprometen la transparencia corporativa.
Hoy, bajo la presidencia de Marc Murtra, Telefónica mantiene presencia en Venezuela con planes de invertir más de US$ 500 millones en redes 5G, incluso después de su retirada de Colombia, Perú y Argentina. El desafío será recuperar credibilidad mientras se distancia de prácticas cuestionadas y ajusta su relación con proveedores chinos.
Una advertencia para el capital extranjero
El caso Telefónica es un recordatorio para los inversionistas: los mercados emergentes con restricciones financieras pueden convertirse en escenarios de alto riesgo, donde las presiones políticas y las prácticas informales condicionan el retorno del capital.






