El presidente José Raúl Mulino presentó en Tokio el plan de construcción de un gasoducto en el Canal de Panamá, con una inversión histórica que transformará la ruta interoceánica y la economía del país.
Presentación en Japón
En la ciudad de Tokio, ante más de 30 empresas del sector energético japonés, el presidente de Panamá, José Raúl Mulino, oficializó el inicio del proceso de desarrollo y construcción de un gasoducto a través del Canal de Panamá. Se trata de una de las obras más relevantes desde la ampliación con un tercer juego de esclusas.
Acompañaron al mandatario el ministro para Asuntos del Canal, José Ramón Icaza, y el administrador de la vía interoceánica, Ricaurte Vásquez Morales.
Impacto económico y social
El proyecto generará más de 6,500 empleos durante la etapa de construcción y cerca de 9,600 en su fase operativa. Se estima que aportará al Estado panameño ingresos por 160 millones de dólares en la construcción y más de 1,500 millones de dólares anuales en la operación.
El impacto económico agregado alcanzará 590 millones de dólares por año durante la construcción y alrededor de 2,700 millones de dólares anuales en la etapa operativa.
“El gasoducto que hoy anunciamos es una apuesta estratégica de Panamá para seguir siendo un país clave en la economía global, generando desarrollo para los panameños y garantizando la sostenibilidad y competitividad del Canal de Panamá”, afirmó el presidente Mulino.
Estrategia de diversificación
El administrador del Canal, Ricaurte Vásquez, informó que la Junta Directiva ya autorizó iniciar el proceso de selección del concesionario, que se desarrollará en tres etapas: precalificación, diálogo con interesados y selección final, prevista para el cuarto trimestre de 2026.
El gasoducto se integra en la estrategia de diversificación de ingresos de la Autoridad del Canal de Panamá, que busca ampliar servicios, incrementar la capacidad de carga sin requerir más agua y consolidar al país como hub energético y logístico.
Proyectos complementarios
La estrategia incluye además el desarrollo de un hub logístico intermodal, con terminales de trasbordo de contenedores en Corozal y Telfers, áreas de almacenamiento y una carretera que conectará el puente Centenario con el puente Atlántico.
Con estas obras, Panamá refuerza su posición como un nodo clave en el comercio y la energía global.






