Trenes sin destino: segundo lote del tren Lima–Chosica llega en agosto, pero no saben dónde guardarlo

Improvisación preocupa: MTC advierte que no hay espacio para almacenar locomotoras y vagones

A pocas semanas de la llegada del segundo lote de trenes para el proyecto Lima–Chosica, el alcalde metropolitano Rafael López Aliaga y su equipo aún no tienen claro dónde serán almacenadas las nuevas locomotoras y vagones. El Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) ha advertido que los espacios existentes ya se encuentran colapsados.

La situación ha generado críticas por la aparente improvisación de la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML), que es la encargada de recibir y custodiar la nueva maquinaria hasta que inicien las obras definitivas. Desde la MML aseguran que “en menos de dos semanas” se tendrá habilitado un nuevo almacén, aunque hasta ahora no se ha precisado su ubicación ni condiciones técnicas.

¿Obras sin planificación logística?

El primer lote de trenes, que llegó meses atrás, se encuentra almacenado de forma temporal en instalaciones cedidas por el Estado, pero fuentes del MTC señalan que “no existe más capacidad para recibir el segundo envío”. Este nuevo lote incluirá tres locomotoras y cinco vagones, claves para el futuro sistema de transporte masivo en el corredor este de la capital.

“Estamos frente a un problema de planificación básica. No puedes recibir un tren si no sabes dónde lo vas a guardar. Es como comprar maquinaria pesada sin tener un taller”, señaló un experto en gestión de infraestructura consultado por Revista Economía.

Presión social y expectativas

El tren Lima–Chosica ha sido promocionado como una solución de transporte para cientos de miles de ciudadanos que diariamente recorren esa congestionada ruta. Sin embargo, los retrasos en las licencias, la falta de estudios definitivos y ahora el problema logístico con los trenes generan dudas sobre la viabilidad del proyecto en los plazos previstos.

Mientras tanto, el tiempo corre y el lote ferroviario, que costó millones de soles, llegará al puerto del Callao en la segunda semana de agosto. ¿Estará Lima lista para recibirlo?