La escalada del oro persiste, pero solo eventos extremos podrían superar el récord histórico

El oro mantiene su tendencia alcista ante tensiones geopolíticas y demanda de refugio, pero solo un shock mayor—como una guerra o un giro radical de la Fed—podría llevarlo más allá de su récord histórico.

La cotización del oro cerró la sesión de este miércoles (2) con una apreciación por tercer día consecutivo, sostenida por la persistente incertidumbre en torno a las negociaciones comerciales de Estados Unidos y por la continua demanda de activos considerados refugio seguro.

Ese mismo día, Irán anunció la suspensión de su cooperación con la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), lo que incrementa el riesgo de un recrudecimiento de las tensiones geopolíticas con Estados Unidos y otras naciones occidentales.

El metal precioso mantiene un sesgo comprador, impulsado por la combinación de incertidumbre en el comercio internacional, intensificación de los riesgos geopolíticos, debilitamiento del dólar y un aumento de las compras por parte de los bancos centrales.

No obstante, estimamos que, en el contexto actual, solo un conflicto regional de mayor envergadura en Oriente Medio o un recorte significativo en la tasa de interés de referencia por parte de la Reserva Federal (Fed) serían factores capaces de impulsar al oro a superar su máximo histórico de 3.500 dólares por onza troy registrado en abril.

Los contratos de futuros de petróleo cerraron la sesión de este miércoles (2) con un alza cercana al 3%, impulsados por perspectivas favorables respecto a posibles avances en las negociaciones sobre disputas arancelarias, así como por los acontecimientos geopolíticos en Oriente Medio.

Irán continúa limitando la cooperación internacional en relación con su programa nuclear, lo que ha generado críticas por parte de potencias occidentales. Paralelamente, han resurgido indicios de que el país podría considerar bloquear el Estrecho de Ormuz en caso de una escalada de los conflictos en la región.

En el ámbito de los fundamentos del mercado, los inventarios de crudo en Estados Unidos aumentaron en 3,845 millones de barriles durante la última semana, alcanzando un total de 418,951 millones de barriles, según informó este miércoles el Departamento de Energía (DoE). No obstante, el consenso del mercado anticipaba una disminución de aproximadamente 1,7 millones de barriles.